A pesar de que Daniel y Amelia disfrutaron de los noventa días más intensos y sensuales que ninguno de los dos pudiera recordar, ella lo abandonó porque no se sentía capaz de darle lo que él tanto ansiaba. Sin embargo, la separación sólo ha servido para que ambos comprendan que se necesitan mucho más de lo que creen, por lo que deciden darse una nueva oportunidad. Pero un terrible accidente deja a Daniel en estado de coma e impide el reencuentro.
Cuando se despierta, el joven quiere averiguar quién ha intentado acabar con su vida, y pretende hacerlo sin la ayuda de nadie. Por su parte, Amelia está dispuesta a recuperarlo, y si para convencerlo de que le pertenece tiene que dominarlo, atraparlo en su propio deseo y excitarlo hasta hacerle perder la razón, lo hará cueste lo que cueste. Sólo cuando consigan derribar todas las barreras que Daniel ha levantado para separarlos, aprenderán lo que significa amarse.
Miranda Cailey Andrews nació en Manningtree, el pueblo más pequeño de toda Inglaterra. Lleva años afincada en Londres, donde ejerce de periodista para un importante periódico, aunque durante sus primeros tiempos en la capital británica tuvo varios trabajos: de camarera a guía turística, pasando por canguro y correctora freelance para una editorial. Está casada y es madre de dos hijas.
De pequeña, M. C. Andrews solía decirles a sus padres que deseaba ser escritora; su esposo y sus hijas siempre la han animado a intentarlo... De allí oventa días, su primera novela, y Todos los días, su esperada continuación.
Tengo que admitir que este me ha parecido mejor que el anterior pero no es ninguna maravilla.
Esta novela es más interesante que la anterior ya que comienzan a investigar el porque Daniel ha sufrido el accidente que lo deja en coma y empezados a indagar en el pasado de Daniel y empezar a comprenderle.
Daniel sigue sin gustarme, su prepotencia y que se crea superior sigue sin hacerme gracia. Por ello creo que le han puesto un pasado tan tormentoso (y enrevesado) para escosarse de que su personaje sea así. Aun que tengo que admitir que me ha gustado ver su lado más vulnerable, ya no parece tan de piedra.
Amelia ha cambiado demasiado, ya no es la niña dulce que conocemos en la primera novela y ese cambio tan brusco no me ha gustado, ya no parece ella. Tampoco me ha gustado que sea tan metiche en al vida de Daniel, no es que Daniel no le vaya a contar su pasado nunca, solo necesitaba tiempo y ella solo buscaba a gente que le contase su pasado cuando a él eso le molestaba. No entiendo porque no se esperaba a que Daniel se abriese a ella. Tampoco entiendo que Amelia se culpe continuamente de TODO lo que les ocurre.
Su relación sigue sin gustarme, es muy tóxica y no creo que se complementen bien. Su relación es un dramon, no se entienden y continuamente están discutiendo, en esta novela ya es la segunda vez que cortar, ¿habrá una tercera?
La parte erótica en esta novela tampoco me gusta, no se si es porque no es el tipo de relación que yo tendría por lo que me repele.
Quizás lo que menos me ha gustado es que la autora, para que Amelia se sienta un poquito más "normal" con su relación ha hecho que su mejor amiga también empiece en una relación rara (el chico al que empieza a conocer solo le gustan las relaciones de 3). Y también para que Amelia tenga la conciencia tranquila, han metido a los dos agentes que llevan el caso de Daniel, de forma en la que son gays y tienen una relación parecida que la de Daniel y Amelia. Una escusa más para que Amelia no se sienta tan bicho raro. Una pena, porque estos agentes podrían haber sido muy buenos personajes.
Ya solo me queda el último y tengo muchísimas ganas de terminar esta trilogía que dudo que recuerde dentro de unos meses.
Es innegable que este libro y el anterior están correctamente escritos, pero yo sigo sin empatizar con la historia. La dominación en este tipo de libros no me va y me empieza a cansar (y me da igual si es él o ella la pareja dominante, porque me parece degradante en cualquier caso) Luego está la línea temporal, pasan solo 3 días hasta que llegamos al 80% del libro; y a partir de ahí hasta el final todo va cuesta abajo y sin ruedas. Un desenlace precipitado y un mensaje que no me gusta (los abusos de la infancia no creo que deban superarse pidiendo latigazos por parte de tu pareja) Aunque un libro es un libro y no debería juzgar el argumento como algo personal, la verdad es que no me ha gustado porque me es imposible identificarme con nada de este romance.
Madre mía... Si podéis leer esta trilogía... Hacedlo. Por favor. Yo he tenido la oportunidad de oir el audiolibro después de haber leído este libro varias veces... Y me ha encantado la experiencia. Os lo recomiendo. Es cortito y se lee en un suspiro.
Todo los Días es la continuación de Noventa Días que muchos esperábamos, un libro al cual le puse muchas ganas y expectativas y… casi no me he decepcionado.
2'5. Todos los días sigue la misma línea de su primera parte pero a la inversa. No me ha convencido casi nada este cambio en la relación. La protagonista no me era creíble. Sí que es cierto que Daniel por fin ha pronunciado cosas importantes de su pasado, pero estas cosas las puede adivinar el lector desde la primera novela. Así que se me ha hecho uma lectura simple y previsible. Ahora continuaré con la tercera y última parte de la trilogía, para saber al menos cómo termina. Afortunadamente el estilo de la autora nones nada pesado y la historia se lee en nada.
La verdad es que el primer libro me pasó. En éste todo se fue al carajo.
Los personajes perdieron personalidad. Acepto la cosa del cambio de roles... pero hmmm esas vainas de BDSM no me van y bueno, igual estuvo bueno intentar saber cómo funcionan esas mentes.
Supongo que dentro del género, es el libro que pienso que mejor explica éste tipo de acuerdos. Pero como digo, no es lo mío. Tenía curiosidad y listo.
La historia de Daniel es bastante tragica y por ello es como es, inseguro posesivo, siento que hay ciertas cosas que no encajar perfectamente con su personalidad, sin embargo es buen libro y espero el siguiente me ayude a entender a Daniel un poco mas.
Los roles en la particular relación de Amelia y Daniel se invierten y por fin descubrimos los acontecimientos que ocurrieron en el pasado y que marcaron tanto a nuestro protagonista.
La historia hace un giro de 180° cuando el personaje del tío de Daniel cobra importancia y aparece involucrado en todas las incógnitas que parecen rodear la vida de Daniel.
Mientras tanto, Amelia parece tener una verdadera lucha interna tratando de averiguar si Daniel le pertenece o no.
He de reconocer que este concepto de “pertenecer” o “poseer” a una personaje me parece bastante tóxico. Una cosa es rendirte a tu compañero sexual porque a ambos os guste adoptar ese comportamiento en la cama, ¿pero llevarlo a todos los ámbitos de vuestra relación? No sé. Lo mismo tengo una concepción un poco más tradicional donde ambas partes deben ser más libres y donde el papel de la pareja sentimental debe complementar tu vida y no dártela directamente.
De todas formas, me ha gustado mucho más esta segunda parte. Le doy un 4’5.
*Los ojos de Daniel son el secreto para descifrar su alma *Mi futuro no podía depender de lo que un hombre me hiciese sentir. *Creo firmemente en (...)el amor que domina todo tu ser y te impulsa a hacer cualquier cosa con tal de poseer a la persona amada. *Es como si tu alma necesitase hacer feliz a la de la persona que está contigo para a su vez ser feliz. *Él terminará contándome su pasado. El futuro lo viviremos juntos. *Nada puede compararse a la intimidad que tejen los besos. *Ahora mismo ni siquiera me has tocado y soy completa e irrevocablemente tuya. *Quiero ser tan feliz que me resulte imposible recordar una época en que no lo fui.
Mejora un tanto la primera parte, la historia personal de Daniel comienza a quedar màs clara, asì como los motivos de sus traumas....pero la justificaciòn de la inversiòn en el juego de dominaciòn que tienen sigue sin parecerme lògica en el escaso tiempo de la novela. Tiene un par de giros muy poco comestibles y nunca queda claro si se trata solo del tema pasional, o cuales son los lìmites en esa dominaciòn que Daniel le pide a Amelia. Igual que el anterior, tiene como ventaja que es un relato de fàcil lectura y de avance muy ràpido. Los personajes secundarios son....demasiado secundarios y poco se explica de ellos que justifique los cambios de Amelia. Para entretener, ok.
Me encanta que, por una vez, se inviertan los roles, pero por el amor de dios (SPOILER ALERT), ¿era necesario ese final? Es como "hola, soy un libro que no se parece a los demás en que la chica va a ser la dominante pero como no quiero ser tampoco el bicho raro de la pandi, mejor que se casen, sean felices y tengan churumbeles por un tubo". Mal. Mal. Mal. Mal.
Sé que a muchas personas estos libros no les gusta, ya que la historia es muy escueta , pero podemos recalcar que Daniel en su forma lo que hizo fue educar a Amelia para que supiera cómo manejarlo… pero a mismo tiempo son switchers creo que se dice así en donde ambos pueden tener el papel dom/sub y es algo que no sé ve generalmente en las historias
Se me hizo muy corto el libro, y la historia de Daniel.. creo que sus problemas eran muy densos como para no atenderse con un psiquiatra, y realmente cambiar un poco su perspectiva respecto a como llevaba sus relaciones sexuales.
La continuación de la historia, nunca he tenido una relación de ser esclava, pero parece tan difícil de creer que dos personas puedan tener una relación así y usen el sexo y el castigo como terapia y funcione tan rápido, los psicólogos y psiquiatras se arruinarian...
Ya no tengo nada más para decir. Estar avanzando con esta saga no es más que mi parte que no me permite ser feliz e eliminarla, tengo que leerla, porque siento que se lo debo a la Juliett de hace 8 años....
El 1 libro ya algo me fallaba pero es que entre más libros son se vuelve raro. No veo a Daniel como sumiso sinceramente. También no sé si será idea mía pero me aburre bastante como transcurre la historia.
Todos los días es la continuación de Noventa días, una trilogía erótica que comenzó con muy bien pie y que me dejó con ganas de leer su continuación. Todos los días es una buena segunda parte que se mantiene en la línea de su primera parte y que sigue marcando una historia muy buena. La segunda parte de Noventa días comienza donde dejó la historia esta. Por lo que ya empieza con altibajos en la relación entre Daniel y Amelia, altibajos que le dan un ritmo muy rápido a la novela. Eso es algo que me gustaría destacar de esta primera parte, el hecho de que tiene una lectura muy rápida y muy ágil porque cuenta con las descripciones necesarias, con escenas fuertes y que le dan mucha agilidad a la lectura, y con una trama que se desarrolla de forma muy rápida. No deja de suceder una cosa tras otra, lo que ameniza mucho la lectura. Es de las novelas eróticas con más fácil lectura que he leído. Si bien no engancha mucho mucho, tampoco te deja sin ganas de seguir y siempre te mantiene con algo de ganas de no dejar de leer. La trama de Todos los días es muy intensa, añade cosas que la primera parte no tiene y además los personajes tienen un cambio de papeles muy importante que me ha gustado mucho. Creo que ese cambio ha hecho de esta segunda parte una novela distinta a su primera, que aunque se mantiene en la línea hace que al lector no le dé la sensación de que es lo mismo de nuevo. Es una segunda parte que me ha gustado mucho, con una lectura sencilla que caracteriza en sí a toda la trilogía, que cuenta con lectura ágil garantizada. Es una buena trilogía para los lectores de erótica, además si quieres empezar a leer algo de este género también es recomendable. En resumen una buena continuación, a la altura de su primera parte. Espero que su tercera y última parte se mantenga en la línea o incluso la mejore.
Normalmente en estas reseñas -por darles un nombre- trato de ser lo mas sincera que puedo, así que ahí voy.
Cuando lei el primer libro de esta saga me pareció como cualquier otro en el que él es el multi-millonario, que controla todo, es un playboy y nunca ha tenido una relación seria pero para hacer una historia diferente a las demas necesitas narrar de una manera que atraigas al lector a pesar de que el tema es tan cliché hoy en día. M. C. Andrews lo hace. No deje reseña en los anteriores libros hasta que pudiera hacerme una idea de lo que tarta de decirme con el libro. En si me gusto como lo narra, Daniel y Amelia son dos personajes que van desarrollando su personalidad conforme avanzan los libros; y en este libro me encanto como los personajes se convirtieron, los dos son extremadamente fuertes, inteligentes, sensibles. Ella de pasar a ser "Amy" a "Amelia" es un cambio pequeño pero muy significativo, me gusto que en vez de dejarse en un rincón de su habitación a llorar a esperar que él volviera, que él se recuperara de sus heridas, fue a luchar por a por él (cosa que no se lee muy a menudo en una novela romantica-erotica) normalmente en esos libros los personajes femeninos son débiles, en este caso no es así. Los únicos momentos que se me hacen un tanto raros son cuando ella le deja caer la cera caliente sobre él -en mi opinion eso es super extraño- y la escena del látigo, para mi son escenas, por ponerle un nombre raras. Es un libro que podría recomendar y que si le doy cuatro estrellas es por la actitud de los personajes en este libro, ninguno de ellos a pesar de las heridas físicas y emocionales demostraron que no son débiles a pesar de todo salieron adelante.
La historia empieza unos días después del final del primer libro, me gusta la forma en la que está narrado pero los personajes no los estoy comprendiendo. Intento entender lo que ella trata de hacer pero entro en conflicto con mi moral, se que este libro me gustó la primera vez que lo leí pero el tiempo a pasado y ya no tengo el mismo criterio de antes.
Los personajes en este libro se volvieron tóxicos para ellos y cada vez que los veía tratarse de esa forma sentía que se estaban maltratando a ellos mismo, y en cierta manera eso es sadomasoquismo aunque ellos digan que no lo es. Con Daniel sigo teniendo el mismo criterio de los anteriores libros, pienso que es una persona inestable emocionalmente pero de quien si me sorprendo es de Amelia, no puedo comprenderla y tampoco quiero. Sinceramente lo que ella está haciendo no creo que sea la manera correcta y ese consejo tan tonto que le da a su amiga, pienso que es lo más descabellado que ha hecho. No estoy en contar de ese tipo de relaciones pero cada persona piensa diferente y siendo tu amiga deberías saber lo que quiere y lo que esta dispuesta aguantar.
La historia mirándola de diferente perspectiva me gusta pero cada vez que salen esos momentos donde se dañan me hacen entrar en conflicto.
So estoy releyendo esta saga es muy corta y divertida, a pesar que esto no la maravilla fue de las primeros libros donde leí sexo no convencional y con protagonistas con pasados oscuros y en 2016 esto era lo más fuerte que había leído. Ahora veo que las escenas de sexo aquí son buenas pero nada mega extraordinario esque después de leer Tiffany Reisz mis estándares son altos , pero este libro es sobre Daniel no sabemos nada de la woman, tampoco sabemos sobre sus pasatiempos pero se entienden porque andan en este misterio nada misterioso.
Frases que me matan de risa de la lectura "O dios mio" no se cuantas veces lo dice la protagonista pero no puedo (lo dice en contexto de las revelaciones). El Daniel cuando nos dice que "la primera vez que viniste a mi piso te puse a ti como responsable en el hospital" whatttt man tomatelo tranqui. Y cada vez que dices bragitas me quiero dar un tiro se que en España se dice así pero aquí en México ese da mucho cringe la verdad, continuare con el que sigue porque ya leí los primeros y estos libros son como esa novela de televisa que sabes que no es tan buena pero te mantiene entretenida y te ríes.
Pensaba que este libro no iba a gustarme y sin embargo no sólo lo disfruté sino que me cerró toda la historia, haciendo que incluso el primer libro me gustara más. Ahora todo cobró sentido y con las respuestas impresas en el papel puedo decir que es una buena historia, muy bien narrada y con una trama que toca el tema del BDSM desde otro lugar, mucho más profundo, intimo y emocional. Con un discurso diferente, una trama que se desarrolla en poco tiempo y con un clima íntimo y sensual muy bien logrado, M. C, Andrews logró borrar el sabor amargo que me dejó el primer libro de esta historia y me permitió disfrutar de una historia completa que me gustó mucho. Cuatro puntos se lleva esta novela, pero tomando a los dos libros como parte de un todo. Leer reseña completa
Lo que aprendí a lo largo de tantos libros q ya he leído es no esperar mucho de las secuelas. Con ese espíritu he leído esta historia. No está mal, igual me hace ruido y me parece poco creíble. La historieta de la dominación que de repente sabe qué decir y cómo actuar y por arte de magia siempre acertaba!!y luego vivir toda la vida así? Inclusive estando embarazada? No sé, no me parece sustentable en el tiempo... Es un libro q se repite en algunas circunstancias, pero no cabe duda que algo transmite y moviliza y esa es la idea de leer no? Te guste o no, crea una reacción!
Sé que no merece 5 estrellas, pero no me importa. Amo esta historia.
Me encanta como Amelia hace que quiera golpearla por intentar e intentar y esforzarse tanto por arreglar las cosas con Daniel, pero al mismo su explicación hace que la entienda, me da un punto de vista diferente, que a la larga me hace entender su decisión.
Daniel es Daniel. Qué puedo decir de él? Sólo que me encanta su mal humor y vulnerabilidad.
Lo que no me queda muy claro fue el prologo.... que por cierto es taan awwwwwww, pero fue como adelantarme el final de la historia....