Los Pasos, piezas cortas que se intercalaban en la representacion de otras obras, son un ejemplo de teatro de raiz popular, llenos de recursos comicos que reflejan la vida y el habla del siglo XVI. Esta edicion comprende diez pasos de Lope de Rueda.
Dramaturgo español. De oficio batidor de oro, lo abandonó para dedicarse al teatro y fundar una compañía propia con gran éxito. Como autor teatral produjo comedias, coloquios pastoriles, algún auto sacramental y pasos. Sus obras están escritas al estilo de la comedia italiana y suponen el triunfo en el teatro español de la adaptación de la dramaturgia italiana, en un momento en que la influencia italianizante en la lírica castellana estaba completamente consolidada.
Su gran creación la constituyen los pasos, precedentes del entremés e intercalados en las comedias en prosa para entretener al público con una situación de trama sencilla y rápido desenlace, cuya gracia residía en la comicidad de las situaciones y los personajes, que se expresaban en un lenguaje vivo y coloquial. De gran realismo y tono siempre popular, presentan a una serie de personajes tipificados, como el de la criada negra, la gitana o el bobo.
Los pasos o entremeses eran piezas breves que se insertaban en una obra teatral mayor, principalmente en los siglos XVI y XVII. De hecho, ya lo dicen los nombres (pasos = daban paso de una parte a otra; entremés = entre-más cosas). Esto me lo acabo de inventar, la verdad, pero tiene sentido. Vale, acabo de ver que tiene origen francés así que sería algo como "entre-mets" (entrepuestos, puestos entre varias partes). Claro, de ahí entre-mets = anti-pasti!!!. Nada, que uno viene de pastus y otro de postus. En fin, a tomar por culo.
Un día alguien se dio cuenta de que tenían valor propio fuera de la obra mayor e hicieron recopilaciones, anticipando el Youtube de los 2010. Esta obra incluye 10 pasos de Lope de Rueda, los siete de "El deleitoso" y tres de "Registro de representantes". Fue el puntalito de Joan de Timoneda, en este caso, el que los editó y cambió cosas. Mi colega Joan, más valenciano que comer senyoret en fallas, llenó la obra de valencianismos que dime tú que tienen que ver con Lope de Rueda, sevillano. Aunque gracias a él conservamos estos textos, como gracias a los ladrones de los british que se llevaron antigüedades de Grecia antes de que se cayeran a cachos.
El humor es muy sencillo porque estaban hechos para que los espectadores se despejaran de los rollos de las obras mayores (encima están escritos en prosa), que en esta época duraban mil horas (aprox.). Es, básicamente: "jaja que tonto es el simple, qué malo es el lacayo, qué prepotente es el médico, qué cornudo es este hombre".
Algo a destacar es lo maravillosa que es esta edición. Las notas a pie de página son mejores que el texto. Son perfectas. Te hacen comprender muchísimo mejor las piezas y, personalmente, creo que tienen la extensión justa para proporcionarte la información necesaria. La verdad que esta edición es igualita a la del Lazarillo de Francisco Rico (DEP): dos líneas de texto original por página y el resto notas, pero valen muchísimo la pena. Cátedra, SIEMPRE en tu equipo.
Obras muy breves cuyo objetivo principal es el humor. Fáciles de leer, con un lenguaje coloquial e inteligente, adecuado a los personajes según su edad, posición social... Una lectura agradable y ligera, de un autor que asentó las bases para que luego llegara Lope de Vega y revolucionara el mundo del teatro con su comedia nueva.
En realidad solo me he leído "Cornudo y contento".
Me ha parecido un humor bastante curioso puesto que es una obra dirigida al público burgués, en el cual era bastante popular las infidelidades en aquella época. El hecho de que este tipo de público pueda reírse sobre lo tonto que es el Martín de Villalba, al que le están poniendo los cuernos, tal vez a ellos mismos les está ocurriendo lo mismo y ni siquiera lo saben.
Además aprendes, al mismo tiempo que te dificulta un poco la lectura, algo de castellano antiguo y latín macarrónico.
La edición reúne siete pasos pertenecientes a El deleitoso y a Del registro de representantes. En su día, Timoneda los presentó como muy "facetos" (discretos y chistosos en el hablar e inventar cuentos graciosos) y como los "más modernos y graciosos", respectivamente.
Estamos ante piezas breves con un número muy limitado de personajes. En estas no tienen cabida la solemnidad religiosa ni tampoco la alegoría, la magia o la idealización propias de las ficciones de la época.
Si, como apuntan los editores, los pasos no son realistas en la representación de los personajes, criaturas sometidas a un proceso de deformación satírico, sí lo son quizás sus preocupaciones, entre las que destacan el hambre y el dinero, así como sus instintos en un microcosmos impregnado de violencia.
La serie de El deleitoso despliega todo un abanico de situaciones en las que los entes de ficción recurren al arte del engaño para intentar salir airosos, con mayor o menor fortuna. Primero, se descubre, en su génesis y desarrollo, la mentira pícara y piadosa de dos sirvientes que se han demorado en sus obligaciones y han de rendir cuentas ante su señor. Luego, irrumpe la burla maliciosa de quien busca aprovecharse de la ingenuidad y del temor del prójimo en el seno de una sociedad supersticiosa en la que el pobre no puede disfrutar siquiera de un golpe de suerte.
No faltan tampoco el descaro y el recurso del disfraz en busca del placer fuera de un matrimonio donde no tienen cabida la sospecha, el honor, los celos o el amor, motivos que marcarían el teatro posterior de Lope de Vega y de Calderón. El ardid improvisado es posible, asimismo, ante aquellos que se han visto privados de la clarividencia del siglo en un entorno en el que hasta los hidalgos tienen que rendir cuentas por retrasarse en el pago de la renta (ay, el tormento de la vivienda). No será este el único mal que arrecie, pues la cosecha es ya motivo de especulación y discusión antes de ser recogida y de poder estimar su valor real.
En fin, ante tal panorama, no queda más remedio que inventar paraísos artificiales y soñar con la tierra de Jauja, aquella en la que no falta el alimento y en la que uno es pagado por dormir y azotado por trabajar.
Los Pasos de Lope de Rueda, pues, revelan a un pueblo que conversa, inventa y sufre en pos de su verdad, para hilaridad de unos, para inquietud de otros.
Los pasos son piezas teatrales breves insertadas a forma de entremés en obras de mayor envergadura. Son divertidos, escritos en lenguaje coloquial para adecuarse a los personajes. Es interesante ver cómo ha cambiado tanto el humor como el lenguaje desde que fueron escritos hasta nuestros días. Chascarrillos divertidos y que te dejan con una sonrisilla.
Socio, top 3 lecturas S.XVI. Bastante asequible. Me lo metí PEC 1 h antes del examen, y me sirvió para conseguir 0.25 ptos (supongo, quiero creer, quién sabe)
Piezas breves de teatro popular del XVI. Humor grueso pensado para provocar la carcajada del público de la época. Esperaba más. Ganarían muchísimo representados, pues el humor se basa en los recursos cómicos del actor: Lope de Rueda lo fue y lo sabía bien. El texto es sólo el esqueleto de esas situaciones. El lector actual encuentra, además, una dificultad añadida: el lenguaje, lleno de giros populares en desuso. Se hace imprescindible una buena edición anotada. Los personajes son tipos populares: pobres, ladrones, simples, bachilleres, mujeres infieles, caminantes, estudiantes, alguaciles, viejos. Todos pasan mucha hambre. Más cerca de la picaresca que del teatro posterior de Lope de Vega. Los mejores para mi gusto son La tierra de Jauja y Cornudo y contento. Prescindible si buscas tramas ingeniosas y elaboradas o un humor refinado. Imprescindible si lo que buscas es conocer los orígenes del teatro español.
Para disfrutar los Pasos de Lope de Rueda es necesario tener un amplio horizonte de expectativas. Es un humor para la gente de la época que quizás no sea el mejor para nosotros hoy. Recomiendo leer a Erasmo y a Luciano (los ríos de leche, miel y vino ya los veíamos en sus Verae Historiae) antes para entender un poco más este humor.
Me apetecía teatro y dí con esto, al principio es dificil de leer si no estas acostumbrado al castellano antiguo. Por otra parte, se supone que es comedia pero a mi gracia, lo que se dice gracia, no me ha hecho.
Los pasos son mini obras que se representaban entre función y función, o entre el descansos de los actos en treatro. Especial atención a el paso de la tierra de Jauja.