Rafael Cadenas es un poeta, ensayista y profesor universitario venezolano. Formó parte del grupo «Tabla Redonda» a comienzos de la década de los sesenta. En 1985 recibió el Premio Nacional de Literatura de Venezuela y en 2009 el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, en Guadalajara, México.
La poesía de Cadenas es de esas que no te sueltan, que las llevas dentro, con su lenguaje sencillo y a la vez complejo, construye un mundo armónico interior, con paisajes exuberantes del Caribe y la palabra precisa del orfebre. Sus poemas siguen resonando, y resonarán a lo largo del tiempo, siendo verdades que se comprenden con el paso del tiempo.
I felt attracted to Cadenas because of his poem "Derrota". In the book I´ve found many more poems. I think "Derrota" could be my favorite poem of his. The prose of Rafael Cadenas means a defense of Spanish language. There is a strong criticism on the use of Spanish in South America. In South America the Spanish speakers overuse English/American expressions. The poet shows his concern on language as the principal tool for poetry or prose
La poesía y prosa de Cadenas, son de una sinceridad, exactitud y belleza, situándolo como uno de los más grandes escritores de nuestros tiempos. ¡Muy recomendable su lectura!
La recopilación de poemarios y ensayos de Rafael Cadenas, "Obra entera: Poesía y prosa", resultó ser una decepción para mí. Mis expectativas, influenciadas por mis gustos poéticos actuales y mi afinidad por obras como "Piedra del sol" de Octavio Paz, no se cumplieron. No habría leído a Cadenas de no ser por la recomendación de un amigo, quien es un ávido lector de este autor.
La poesía de Cadenas me pareció demasiado simple. Comparo su obra con un plato sin sal o condimentos, carente de las imágenes poco convencionales y extrañas que busco en la poesía. Prefiero poemas que ofrezcan algo fuera de lo común, algo que escape de la realidad asfixiante, y que, en lugar de reflejarla fielmente, ofrezca una visión totalmente diferente.
A pesar de mi descontento general, hay una reflexión sobre el proceso creativo en la obra de Cadenas que me agradó profundamente. Según él, los "poemas" son momentos. Y resulta que nuestra vida está llena de momentos, algunos horribles, otros felices, pero todos componen la esencia de lo que somos, y el poeta transforma poéticamente esos momentos en algo completamente nuevo.
Un poema en particular que logró capturar conmigo es el siguiente:
"Hace algún tiempo solía dividirme en innumerables personas. Fui sucesivamente, y sin que una cosa estorbara a la otra, santo, viajero, equilibrista. Para complacer a los otros y a mí, he conservado una imagen doble. He estado aquí y en otros lugares. He criado espectros enfermizos. Cada vez que tenía un momento de reposo, me asaltaban las imágenes de mis transformaciones, llevándome al aislamiento. La multiplicidad se lanzaba contra mí. Yo la conjuraba. Era el desfile de los habitantes desunidos, las sombras de ninguna región. Ocurría al final que las cosas no eran lo que yo había creído. Sobre todo, me ha faltado entre los fantasmas aquel que camina sin yo verlo. Tal vez el secreto de lo apacible esté allí, entre líneas, como un resplandor innominado, y mi soberbia injustificada ceda el paso a una gran paz, una alegría sobria, una rectitud inmediata. Hasta entonces." (Falsas maniobras, 1965)
Ese "entre líneas" es algo que el poeta observa y plasma en palabras con una sutileza que el lector debe descubrir.
This entire review has been hidden because of spoilers.
No había leído hasta ahora nada de Rafael Cadenas y, dada mi poca disposición a la poesía, posiblemente no lo hubiese hecho si no hubiese sido galardonado con el premio Cervantes en 2022. ¡Cómo me alegro de haberlo hecho! La elección de Obra entera. Poesía y prosa (1958-1995) no ha podido ser más afortunada, porque me ha permitido disfrutar del Rafael Cadenas poeta y del ensayista; ninguna de las dos facetas desmereciendo de la otra. En lo que respecta a la obra poética, me ha encantado especialmente las referencias al budismo zen. Cadenas se obsesiona en varios de sus poemas con la deconstrucción del yo (¿Quién es el que se esconde detrás de los ojos?, se pregunta en uno de ellos y se responde en otro: Soy el que observa, registra, anota, (no tengo otra tarea).) ,con el momento presente (El presente inmóvil que no para de moverse) o con la atención (Procuro asimismo estar atento, sobre todo a mi inatención), todos ellos temas centrales de la filosofía zen. También encontramos en los ensayos un Cadenas magnífico, que trasciende el propio asunto motivo del ensayo para dejarnos su impronta personal humanística. En este volumen se ocupa, entre otros de la relación entre Literatura y Realidad, la importancia del lenguaje y su preocupación por el sistema educativo, todo ello con una escritura exquisita y muy cuidada. Desde luego, recomiendo la lectura de este libro, al que puede acudirse, cuando uno quiera disfrutar del placer de las palabras, abriéndolo al azar por cualquiera de sus páginas. Lo que miras a tu alrededor no son flores, pájaros, nubes, sino existencia. No, son flores, pájaros, nubes.
Cuando tenía 20 años, tenía algo que quería decir; más concretamente un libro que quería escribir, el cuál me di cuenta, no podía ser un cuento ni una novela ni un ensayo. Debía ser poesía.
Nunca había escrito poesía (conscientemente) y no acostumbraba leerla. Tuve la suerte de contar con dos editores que me empujaron a la lectura para refinar la sensibilidad y el estilo. Este era uno de los libros que me sirvió de maestro.
Nunca lo terminé. Creo que, de los 16 libros que recoge el volúmen, leí la mitad. Es poco serio no hacer mención de mi alcoholismo, depresión e incompetencia ocupacional en los años que transcurrieron desde que lo empecé hasta ahora.
70 días sobrio, finalmente leí la última página. Me cambió la vida su lectura parcial, y me llena de vida su lectura completa, 4 años después de haberlo empezado por primera vez.
Agradezco al universo por su indiferencia y a mis congéneres por su misericordia. Ambas me han salvado.