"Todo era campo" es un texto extraño y queer, y por ello interesante, en el cual los nombres se borran, las pieles engañan y lo que se tensa y arriesga siempre es la existencia. Y hay un tono melancólico curioso que contrasta con la presencia virtual de su autora en redes es, sí, "la regadora, la cortadora, la trepadora, la planchadora, la conductora, la bloqueadora, la peladora, la bailaora, la cagadora, la tostadora, o la folladora". Pero es que, al no ser, tiene abierto todo el abanico de las cosas, como quien no es y por ello se transforma, como la Rosalía saokiana que es "toas las cosas", y en ese no-ser nada fijo florece, se amolda al preguntarse cómo sería "meter un cuerpo en una caja" y que ese cuerpo sellado fuera, por ejemplo, "el cuerpo de una madre". [...] Y nos da un ejercicio interesantísimo, que tiene todo que ver con la curiosa intersección entre el drag y cualquier personaje, entre el drag y la folclórica, entre el drag y toda artista. En el fondo, no es tanto un libro sobre el drag como un texto sobre qué sucede cuando nos convertimos en una persona que ya no somos nosotros. Del prólogo de Elizabeth Duval
Pink Chadora, he llenado de corazones tu poemario para celebrarte. He calculado — tras leerte — cuánta ternura puede caber en la caja en la que tu cuerpo descansa y solo me sale pensar en nubes de algodón. Y eso hago. Pensar en nubes de algodón, nubes de azúcar, nubes de lluvia.
Aquí, bajo la piel que no enseño, nadie me espera. El tacto siempre llega donde la vista no alcanza.
Una conversación interna dolorosa, reveladora y cruda. Un pulso entre lo que quieres ser y lo que debes ser. Pink Chadora se ha abierto en este libro y es un placer leerla en cada línea.
Una sorpresa agradabable se esconde entre las páginas de este poemario.
La primera sorpresa es la portada casi barroca, y el tacto del libro, como si tocaras una tela. Pero la gran sorpresa se esconde en el interior.
Un libro aparentemente sencillo, amable, que se lee seguido y se pasa en un suspiro, pero ¡Cuántas cosas dejan ver esos versos!
Poemas dedicados a la dualidad personaje/persona, dualidad que acaba convirtiéndose en su continuum. Porque el personaje se guarda, como dice, en una caja, pero alimenta y se funde con la persona, y son engaño y realidad, y son sofisticación que esconde la más pura sencillez, el deseo de ser natural.
Y también entre las páginas se destilan gotas de tristeza, de deseo reprimido, de no ser lo que esperaban de uno... Hay Alegría, sencillez, desengaño, dolor, amor y reafirmación.
Un libro que nos acerca a una realidad de la que sólo vemos el glitter y las pestañas, y que muestra desnuda la realidad que el personaje y la peluca deja entrever. Un placer de leer y de descubrir.
Los poemas que conforman el libro nos permiten acercarnos más tanto a la realidad de la célebre Pink Chadora como a las inquietudes de la persona "real" artífice del proyecto. Indispensable para conocer más sobre el mundo drag creado alrededor de Pink Chadora y llevarse alguna que otra buena sorpresa respecto a otras temáticas (lo rural, los referentes queer, etc.)
representar el drag por escrito debe ser ya un nuevo subgénero de la lírica, porque el drag no se puede explicar desde otro sitio que no sea lo poético, lo breve, lo íntimo y lo natal. pink chadora ya es pionera de ello.
Fue mi pareja quien me descubrió todo el mundo drag del que yo no tenía ni idea. Conforme me lo enseñaba, me sentía más y más sorprendido por las expresiones artísticas tan diferentes que se hacen mediante el mismo medio. No entendía el drag, o más bien, no entendía qué permite exactamente, ¿dónde se enmarca? Pero si entendía (un poco) su potencial liberador
Después de leer este libro siento que comprendo un poco más. Gracias Pink Chadora por atreverte a seguir expandiendo las posibilidades de este mundo y compartirlo, por abrirte desde ambos lados y ofrecerte tan sencilla
Espero más cosas como esta. No todos los poemas me han gustado, pero todos me han abierto ciertas puertas ¡Y justo esa creo que es la fuerza que debe seguir moviendo proyectos como este! Seguir abriendo y abriendo y abriendo, que la identidad sea transformación
No conozco el mundo drag, bueno, como persona queer si he conocido personas drag, pero no conozco tanto de su vida personal como para decir que conozco del mundo drag. Con este libro, sobretodo a partir de la mitad del libro te permite acceder a un mundo desconocido y empatizas con lo narrado, ves como representa a un colectivo no solo drag, sino trans (y con eso si puedo sentirme representado).
Un poemario que sólo podría haber sido escrito por una drag queen, pues su sensibilidad parece una traducción directa de aquella que albergan los maquillajes, las uñas postizas, las pelucas, etc. a la palabra. Me ha gustado bastante pero desearía que fuera más largo! (3.5/5 💓)
Es una propuesta interesante, un poemario escrito por un personaje ficticio Pink Chadora con un corazón muy real, el de Martín. Es interesante la propuesta de crear algo tan literariamente serio y auténtico intentando usar la voz de un personaje inventado. Eso me encanta, ficción, realidad y sujeto poético jugando. Pero lo cierto es que la voz d Martín está más presente de lo que nos quieren hacer creer. Esa frase de que Pink Chadora cabe en una caja, es Martín hablando sobre el proceso y esos versos abren caminos. Mis tres estrellas vienen precisamente por no haberse atrevido a jugar más, a ir más al límite, me hubiese encantado algo tan complicado como que el diálogo entre Martín y Pink fuera más extremo, que el personaje hubiera tomado las riendas y que Martín fuera testigo cómplice.. Ese no ir más allá hacen que algunos poemas sean bastante flojos, porque quieren tomarse muy en serio así mismos y Pink Chadora nunca se tomaría demasiado en serio a sí misma.