Este interesante ensayo biográfico fue escrito por Marthe Robert, una crítica literaria y ensayista francesa que se especializó en la vida y obra de Franz Kafka. Sus conocimientos en todo lo referente a Kafka le valió la publicación de este interesantísimo libro dividido en varias partes bien específicas, que incluyen una serie de datos biográficos para el primer capítulo, luego una extensa segunda parte que abarca la parte relacionada la obra en sí, transformada en un exhaustivo análisis de los relatos, borradores y novelas de Kafka, relacionándolos, obviamente con sus Diarios que son fundamentales para intentar entender su obra. Me sorprendió gratamente, fue el análisis de Robert de la novela “El proceso” vinculando al personaje de Joseph. K. con la temática del doble; una variante que no se me había ocurrido y también el profundizar notablemente la búsqueda de certezas en los textos más oscuros y desconcertantes del autor. Lamentablemente, la tercera parte se trata de extractos de las infames “Conversaciones con Kafka”, en las que Robert también fue engañada por un farsante que se llamó Gustav Janouch, quien en base a esporádicas y casuales charlas que tuvo con Kafka, escribió ese libro creando una serie de mentiras que en su mayoría nunca salieron de la boca del autor. Este libro fue publicado en 1968. Yo tuve la suerte de leer un libro llamado “Franz Kafka: ficciones y mistificaciones” que es clave para desenmascarar al mentiroso de Janouch, escrito por Josef Čermák, cofundador de la Sociedad Franz Kafka e investigador especializado en el escritor, quien en este libro nos cuenta la verdad sobre Janouch: https://www.goodreads.com/book/show/3... El último apartado del libro es interesante, porque en él, Marthe Robert reúne una serie de frases, comentarios y reflexiones de gente que conoció y convivió con Kafka, tal es el caso de su amigo y albacea Max Brod, Franz Werfel, Oskar Baum y Félix Welstch así también como otros grandes escritores de todos los tiempos, incluyendo a Albert Camus, Thomas Mann, Hermann Hesse, André Gidé, Walter Benjamin, Jean-Paul Sartre y André Breton. Este es un valioso libro que aumenta el significado que la obra de Kafka en la historia de la literatura, puesto que mientras muchos autores orientaron su literatura para alcanzar la belleza, Kafka lo hizo en búsqueda de la verdad.
Kafka hayatıyla kitaplarını aynı döngüde götürmüş yazarlardan .Bu yüzden sadece kitaplarını okumakla yetinmemeliymişim.Bu kitabı okurken bunu daha çok anladım.Sizin hiç üzerinde durmadığınız bir cümle onun tutkusu olabiliyor.Kafka çok sevdiğim yazarlardan.Onu br eserlerini anlamaya çalışan kitaplarda eğer yazarı ve eserlerini beğeniyorsanız tercih edilebilir.
Es un libro para los que quieren conocer a Kafka más allá de la impresión que leer su obra deja.
Marthe Robert nos muestra al autor como no lo conocíamos. Nos lleva a la cabeza de Kafka y nos conmociona, nos atrae, nos sumerge.
Para entender y amar este libro es necesario haber leído –por lo menos en dos novelas y varios cuentos- a Franz Kafka.
Las trecientas páginas de este libro valen mucho la pena, aunque la prosa es pesada y se encuentra llena de términos que nos obligan a tener a la mano un diccionario, la información es insuperable y el análisis esquicito. Y es que la autora no se olvida de nada, aborda religión, ideología, la relación con su padre, sus aspiraciones, el amor, las mujeres, su muerte y lo que él por sí mismo pensaba de su obra.
Al terminar el libro sentirán que comprenden mejor los escritos del autor, lo encontrarán en cada línea que recuerden de sus novelas. Si son solitarios de oficio amarán más a Kafka; pero sobretodo buscarán leer el resto de sus obras publicadas, sus cartas y morirán por conseguir sus diarios.
L'approche psychanalytique de l'œuvre de Kafka est, selon moi, la plus sensée et la plus cohérente. Pour cet auteur, qui voyait la littérature comme une forme de thérapie par l'écrit et avait une grande conscience des maux dont il souffrait, elle me semble en effet complètement appropriée. Dans cet essai, Marthe Robert, très grande connaisseuse de ses écrits et de sa vie, a justement choisi cette lecture. Elle parvient à faire comprendre au lecteur pourquoi et comment la crise identitaire originelle de Kafka transparaît tant, et de manière aussi brillante, dans ses récits, notamment les plus célèbres et aboutis. Kafka, sans jamais parler directement de lui, imprègne complètement sa littérature de ce qu'il est. La finesse des analyses proposées par Marthe Robert demande cependant une grande concentration et une connaissance déjà approfondie de l'œuvre. On peut rapidement se sentir découragé si l'on ne possède pas déjà les clés de lecture nécessaires ; c’est un livre qui ne se livre pas facilement. Marthe Robert ne cherche pas à vulgariser, elle cherche à faire comprendre en disséquant. Le lecteur est toutefois récompensé en atteignant la deuxième partie qui délaisse le versant purement biographique pour s'intéresser complètement à la mécanique romanesque. C'est là que l'essai gagne en fluidité et en puissance. En analysant la structure intime des récits, Marthe Robert nous donne les clés pour comprendre comment les souffrances de Kafka ont pu se métamorphoser en un langage pur, où le réel et le fantasme sont indissociables.
“[…] Não falando senão de si, da maneira como se vê neste recanto da terra, onde veio parar e cuja pequenez e a importância mede ao mesmo tempo, neste momento histórico de que se sente, não o juiz, mas o representante, Kafka não trata senão da sua singularidade, mas fá-lo com um rigor que põe em evidência a razão pela qual o singular deixa de ser anedótico para passar a ser exemplar. […]” (p.156)