A fast-paced, first rate diplomatic thriller full of the kind of intrigue, insights and authenticity that only a couple of veteran reporters and writers like Marvin Kalb and Ted Koppel could have produced. It is right up-to-date with the political news of today, but with a suspense all of its own....Hedrick L. Smith, author of The Russians
Un atrapante thriller político, al mejor estilo de los de Dominique Lapierre, Larry Collins o Frederick Forsyth. La novela se ambienta en Oriente Medio, donde está a punto de desatarse una guerra entre israelíes y árabes, estos últimos agrupados en el llamado Frente de Rechazo. El secretario de Estado de USA, Felix Vandenberg, intentará mediar en el conflicto. Sin embargo, la situación se complica cuando la esposa de Vandenberg, Helen, es secuestrada por los palestinos de OLPP (versión novelesca de la OLP). Es increíble que, casi 50 años después de publicada esta novela, el conflicto en esa región se mantenga e, incluso haya escalado, como si el tiempo no pasara de la misma manera en el Medio Oriente. Lo que tiene de original Secreto diplomático, respecto a otras obras del género, es que luego de los primeros capítulos el protagonismo se desvía de Vandenberg a un periodista llamado Darius Kane, cuya investigación es fundamental para resolver el principal conflicto de la trama. Marvin Kahl y Ted Koppel, los autores, cuentan con una extensa carrera como corresponsales diplomáticos para la televisión de su país, de ahí que, como se dice bulgarmente, "conocen el paño" y logran que los aspectos de la historia que involucran a Kane resulten especialmente verosímiles y bien logrados. Lo que menos me gustó de la novela es que tiene un sesgo muy pro-americano. Estados Unidos aparece en su rol habitual de Guardián de la Paz en el mundo, siempre interesados en evitar las guerras (como si no supiéramos lo belicistas que en realidad son). Aunque hay que reconocer, sobre todo por el giro que toma la novela al final, que no todos dentro de su gobierno serían siempre honestos y bienintencionados; más bien lo contrario.