En una noche de 1942, mientras la guerra europea alcanza su punto álgido, la alta sociedad bonaerense asiste a la representación de Parsifal en el teatro Colón. Con la ópera como telón de fondo, Mujica Láinez va desvelando el complejo entramado de sueños y frustraciones que une a los asistentes a la matriarcas octogenarias, jóvenes lánguidos, damas aburridas, los eternos trepas, mujercitas de la alta sociedad... cruzan miradas de amor y odio en un laberinto de vanidad y refinamiento, mentira e inocencia. EL GRAN TEATRO, trasunto del gran teatro del mundo, ofrece una visión nostálgica y profunda a la par que frívola e irónica de aquel mundo opimo y contradictorio de la oligarquía porteña en su momento cenital y último.
Manuel Bernabé Mújica Láinez fue un escritor, biógrafo, crítico de arte y periodista argentino.
En 1936, publicó Glosas castellanas, una serie de ensayos centrados en su mayor parte en el Quijote.
Tres años después, publicó Don Galaz de Buenos Aires. Le siguen las biografías de su antepasado Miguel Cané (padre), en 1942, más las de Hilario Ascasubi (Aniceto, el Gallo, 1943) y de Estanislao del Campo (Anastasio, el Pollo, 1947).
En 1949, publicó un libro de cuentos, Aquí vivieron, en torno a una quinta de San Isidro.
Su segundo libro de cuentos, Misteriosa Buenos Aires, se ambientó también en la capital de la Argentina y su historia desde la fundación, en la que mezcla personajes típicos ficticios con hechos y personajes reales.
Le siguieron una serie de libros sobre la sociedad porteña de su época, con un tinte que algunos consideraron decadente: Los ídolos, La casa, Los viajeros, Invitados en el Paraíso.
Con Bomarzo, inició un nuevo ciclo de obras eruditas y fantásticas en el género de la novela histórica. Es una historia sobre el Renacimiento italiano narrada por un muerto, Pier Francesco Orsini, el noble jorobado que dio nombre a los famosos y extravagantes jardines italianos de Bomarzo. En esta novela se asiste a la coronación de Carlos I de España, a la batalla de Lepanto, pasando por las poco edificantes costumbres de papas y personajes de la época y crímenes de copa y puñal.
La obra ha dado argumento a una ópera con música de Alberto Ginastera, cuyo libreto compuso el mismo Mujica Lainez. Se estrenó en Washington en 1967 y fue prohibida por la dictadura militar de Juan Carlos Onganía, por lo que en la Argentina no se estrenó hasta 1972.
El unicornio está ambientada en la Edad Media francesa de los trovadores. Su protagonista es el hada Melusina, víctima de una maldición por la que, todos los sábados, adopta cuerpo de serpiente y alas de murciélago; testigo de los avatares de la época de las Cruzadas, sigue las peripecias de su prole de Lusignan hasta la toma de Jerusalén por Saladino.
Le suceden Crónicas reales, y De milagros y melancolías.
Ya en La Cumbre, Córdoba, escribió Cecil, relato autobiográfico narrado por su perro, el wipet Cecil, y El laberinto, otra novela histórica protagonizada por "Ginés de Silva", el chico que, en la parte inferior del cuadro El entierro del Conde de Orgaz de El Greco sostiene un cirio encendido, mira al espectador y presenta la escena al espectador, en el que según algunos autores, estaría retratado Juan Manuel Theotocopuli, el hijo de El Greco.
Esta novela presenta la sociedad española en tiempos de Felipe II, su esplendor y su miseria, antes de que el protagonista partiera hacia América. Éste declara ser hijo de la La ilustre fregona cervantina, y sobrino del Caballero de la mano en el pecho, y con esos mimbres presentará a personajes que van desde Lope de Vega al Inca Garcilaso, pasando por Fray Martín de Porres o Juan Espera-en-Dios, el Judío Errante (que, de una forma u otra, aparece en todas las obras de la trilogía formada por Bomarzo, El unicornio y El escarabajo).
Otros libros son El viaje de los siete demonios, Sergio, Los cisnes, El brazalete, El Gran Teatro y Un novelista en el Museo del Prado.
Todavía publicó otra novela histórica, El escarabajo, sobre un anillo egipcio que es, a la vez, el narrador de la historia de todos sus posesores, desde la reina Nefertari hasta una millonaria estadounidense, pasando por la mano de uno de los asesinos de Julio César o la de Miguel Ángel, entre otros.
Sus libros han sido traducidos a más de quince idiomas.
Se le deben, además, traducciones de los Sonetos de William Shakespeare y de piezas de Racine, Molière y Marivaux.
Manucho ya estaba grande cuando escribió esta obra (1978), con lo que incluye los amaneramientos de rigor y alguna que otra imagen más que trillada entonces y ahora (la dama de sociedad envuelta en gasas que se abraza cachonda al peón de estancia, por citar la más obvia). Pero el libro funciona como una estupenda crónica social del Buenos Aires pre peronista. Todos, argentinos y extranjeros, damas y donjuanes, profesores y estudiantes, rugbiers y gays, embajadores y príncipes, niños bien y otros no tanto, solteronas y jóvenes promesas, decoradores y floristas, tilingos y melómanos, judíos y nazis, acomodadores y porteros... todos están en el Colón esa noche de 1941. Para adorar el "Parsifal" de Wagner los menos, para celebrarse a ellos mismos o al pariente de mejor apellido los más, para subir o bajar los peldaños de la resbaladiza sociedad, para concertar un matrimonio que evite el remate de tierras y el bochorno social, o un empleo o los 15 minutos de fama. Pero sobre todo para asegurarse una invitación al fastuoso baile que dará Amelita Zuñiga de Castro.
Pautado como una ópera (llegada, primer acto, primer entreacto, segundo acto, etc), Mujica Láinez escribe y describe maliciosamente a los que no pertenecen a su clase y despiadadamente pero también amorosamente a éstos últimos. Por momentos su incorrección política alcanza niveles impensables (como cuando se detiene en la figura de una niña mogólica que parece salida de un cuadro de Velázquez), pero su nivel de registro es fascinante. Uno de los mejores libros para entender al Teatro Colón.
Otra gran obra de uno de mis autores favoritos. En ella se juntan varias cosas que amo, lo cual lo hace aún más disfrutable: la ópera (aunque no me gusta Wagner en particular), el Teatro Colón donde ocurre la acción (uno de mis lugares preferidos de Buenos Aires y del mundo), la novela histórica y la escritura de Manucho. En el marco de una representación de una ópera de Wagner en el Teatro Colón, se encuentran varios personajes de la aristocracia porteña, algunos personajes no aristocráticos y en el medio, los "quiero y no puedo". La verdadera acción no transcurre en el escenario, sino debajo (aunque hay algunos paralelos entre la trama y la vida de los espectadores), donde todos miran al resto, especulan, tejen intrigas, amores, rupturas, planes de ascenso social, etc. Por momentos con tintes de comedia de enredos, pero la historia es más bien tragicómica. Mientras que unos pocos melómanos van efectivamente a ver la obra, la gran mayoría va a ver y a ser visto y los momentos más intensos se dan en las interacciones sociales de los entreactos. El final es previsible, pero como bien aclara el epílogo, es intencional, para dejar en suspenso deliberado al lector de cómo terminará la historia.
La ironía es el elemento más característico de este libro. Muy bien utilizada por el señor Láinez. Su forma de narrar es variada, a veces hay que leer dos veces para entender un poco el contexto, otras te hace reír, y en otras te hacen pensar. Excelente libro y autor.
Siempre es un placer leer a Mujica Lainez, uno de los grandes escritores en castellano del siglo XX. En esta novela, que se puede considerar menor comparada con obras monumentales como Bomarzo, despliega su exquisita prosa, su fina ironía y toneladas de mala leche. Escrita ya en su madurez de escritor consagrado, lanza una crítica feroz a la condición humana. En el microcosmos de un representación operística se mezclan todo tipo de historias a ritmo de Wagner trenzando mezquindades, orgullos y pasiones. Afean el conjunto algunos recursos literarios ya caducos, como el interpelar al lector y algunas repeticiones, que merman una experiencia, por otro lado, muy gratificante.
Una excelente manera de sintetizar la sociedad porteña de los años 50' dentro del majestuoso y tan característico Teatro Colón. Los aristócratas de familias adineradas, junto a todos aquellos que quieren aparentar, pero no les da. Es la primer obra que leo de Mujica Lainez, pero me parece que está muy bien descrita y desarrollada, se reconocen características de su escritura ya que son bastante usadas durante toda la obra.
La idea me pareció -y me parece- brillante. Lástima que fui perdiendo el interés y al final tampoco me acabó de gustar. Eso sí, muy buena pluma, como siempre.
An amazing book full of ironies, details and stories that anyone could relate to. The setting makes it even more special since the author gives you a tour of the great Colon Theatre while telling you the story.