“Love is the finest,” writes Jaime Sabines, “the most shuddering, / the most unendurable, silence.”
Available for the first time as a complete selection in English, Love Poems presents Jaime Sabines’ powerful erotic verse in an exceptional translation by Irish Canadian poet Colin Carberry.
Jaime Sabines, Mexico’s most influential modern poet, was born in Chiapas in 1926. He received numerous literary awards and honors over the course of his career. Sabines died in Mexico City in 1999.
Poeta y político mexicano, considerado como uno de los grandes poetas mexicanos del siglo XX
Sus primeros pasos por la poesía fueron "Instrospección", "A mi madre", "Siento que te pierdo" y "Primaveral", los anteriores fueron publicados en el periódico El Estudiante, una publicación de las sociedades estudiantiles de la Escuela Normal y de la Preparatoria de Tuxtla Gutiérrez.
En 1949 regresa a la Ciudad de México para ingresar a la licenciatura en «Lengua y literatura española» en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue alumno de Julio Torri, Agustín Yáñez, José Gaos y Eduardo Nicol. Entre sus compañeros de clase, destacan los nombres de Emilio Carballido, Sergio Magaña, Sergio Galindo, Rosario Castellanos y Ramón Xirau. La generación de Jaime Sabines -poetas, novelistas, dramaturgos, se reunía en un taller literario con Efrén Hernández.
Entre sus influencias literarias se cuentan Pablo Neruda, García Lorca y James Joyce. En 1949 nace Horal, poemario que inicialmente constaría de 62 poemas, pero que el autor recortó unos días antes de viajar a Tuxtla.
Falleció el 19 de marzo de 1999 en la Ciudad de México, tras varios años de enfermedades, a la edad de 72 años.
The lovers go around like lunatics because they are alone, alone, alone; yielding, giving themselves up at every turn, crying because they can’t hold on to their love. Love obsesses them. The lovers live for today; knowing little else, it’s all they can do. They are always going, forever heading elsewhere. They wait— for nothing, but they wait. For what they know they’ll never find. Love is a perpetual prolongation, always the next, no, the following, step. The lovers are incorrigible, those who always—good for them!—have to be alone.