Con “Marsuf el vagabundo del espacio”, Tomás Salvador os demuestra su extraordinaria versatilidad, su gran polifacetismo como escritor, que cultiva tanto el relato, el cuento corto, como la novela realista y la narración futurista. Aquí nos da una visión “planetaria” del siglo XXI, centrada en torno a un vagabundo espacial, un peregrino polizonte a bordo de una nave, “Bandeirante”, que cruza los espacios en viaje de inspección. Aunque esencialmente dirigida a un público juvenil, la desbordante fantasía del autor hace que la lean gustosamente tanto niños, como adolescentes y adultos.
e trata de la primera de las antologías que Tomás Salvador dedicó a Marsuf, un bardo ciego, borracho y vagabundo que recorre el Sistema Solar de nave en nave, a menudo como polizón y casi siempre como un problema en ciernes.
Los relatos siguen un esquema muy similar: una presentación del escenario que a menudo se extiende una buena parte del total del relato, y la presentación del propio Marsuf para entrar después en el nudo del relato.
Este comienzo tan poco narrativo, en el que el autor habla en primera persona del plural al lector marca el estilo de los relatos. La prosa de Salvador es engolada y sobreadjetivada, acorde a unos relatos simples que quiere vestir de una emotividad burda que rara vez funciona. Pretende hacer de Marsuf una forma de figura legendaria en el futuro espacial que imagina: alegre, conflictivo, dotado de un gran carisma y sensibilidad... pero rara vez deja que el protagonista lo demuestre, siendo el propio narrador quien debe insistir en ello.
Cabe decir que la prosa y la temática es superior a mucho de lo que se hacía en la ciencia ficción española de la época, pero en un escenario literario en el que abundaban los bolsilibros y las novelas de a duro, no es decir gran cosa.
Un libro difícil de encontrar pero un clásico de la ciencia ficción juvenil. Una colección de relatos sobre un héroe vagabundo y desgraciado que despierta simpatía y afecto.