¡Me encantó! es un cuento sobre un boxeador que trabajaba para una farmacia repartiendo medicinas en su bicicleta, describe como llega a ser el mejor por fuera lleno de oro y lujos mientras sigue siendo el mismo repartidor resentido por dentro.
La idea del cuento es buena, un boxeador que sale de la pobreza y se encuentra con la oportunidad de pelear por el título mundial. Tiene varias virtudes que valen la pena su lectura, el lenguaje popular, la prosa sugerente y potente del autor. En efecto, este relato ganó un premio internacional de cuento en Francia y por eso había que tomarlo muy en serio. No obstante, lo que me sucedió durante la lectura fue que yo esperaba un texto ágil, directo, verosímil, más largo y persuasivo. Pero no, se me hizo algo abstracto (a pesar del lenguaje coloquial), por momentos denso y necesitado de más páginas para desplegarse a sus anchas. En conclusión, como lector (ojo, mi comentario siempre es como lector, no soy literato, ni crítico, ni intelectual orgánico), creo que este relato pudo funcionar mejor como una novela y no como cuento. Creo que el texto se quedó pidiendo a gritos más páginas. La razón está en el personaje del Rayo Macoy, por momentos lo percibí como acotado, como un personaje que requería más espacio para mostrarse. Mientras avanzaba, sentí que el autor tenía prisa por terminar el texto, aunque eso significara sacrificar la narración. Eso la verdad fue muy notorio. Lo que sucedió fue que en lugar de dejar que el Rayo Macoy se mostrase, estaba el narrador del cuento hablando por él. Me molestó que apenas y se pudiera ver al Rayo hablar, casi todo el cuento lo que se presencia es la voz del narrador y no de los personajes. Si el personaje principal estuvo algo trunco, en el caso de los demás personajes la cosa estuvo peor, quedaron necesitados de mejor caracterización. Lo mejor de todo, fue el enfoque de la historia, ubicada en la población de las zonas urbanas de México, se percibe el contexto social, eso estuvo muy bien. Sin embargo, esperaba más de este relato.
El brusco ascenso de Filiberto Macario Reyes, humilde repartidor de farmacia quien promediando la década ochenta triunfa en el cuadrilátero como El Rayo Macoy. Relato empapado de aquellos excesos que desbordan la ingenuidad tras conseguir esa esquiva pizca de éxito, pagada invariablemente con el desencanto y la soledad que retrata Rafael Ramírez Heredia a punta de una prosa ingeniosa y popular, completando su rápida y amena lectura.
Es un relato corto pero pesado de leer, el lenguaje no ayuda y hace saltos temporales bruscos que te hacen sentir perdido como si te hubieras saltado un párrafo o faltará una página y terminas sin saber de que trataba ¿De un Boxeador en decadencia? ¿Una historia de excesos? ¿De alguien compensando un complejo de inferioridad? ¿Todas a la vez?
Lo leí desde el portal de lecturas gratuitas del FCE. Excelente colección de vientos del pueblo, historias de importantes escritores con ilustraciones hechas por grandes talentos, como el monero Hernandez en este cuento. El texto es muy natural, con los modismos de lenguaje del barrio, narrado con ingenio y fluidez.
El flujo de conciencia anglosajón al más puro estilo chilango: la prosa de Ramírez Heredia, rotunda y frenética, nos presenta la vida de un boxeador, parrandero irrefrenable, con saltos temporales desde su precaria juventud hasta tocar fondo. Recursos estilísticos muy bien logrados, un cuento que fluye como montaña rusa.
Es la historia de un tipo que de ser repartidor de una farmacia se convierte en boxeador y alcanza fama y dinero . El tipo es un mal vividor , que tiene un montón de traumas con esos amigos que siempre lo menospreciaron , es un golpeador y un ignorante cualquiera. Lo odié. Además está contado al más puro estilo Cantinflas y no pude con eso . De mi peores lecturas .
Es una buena historia, trata de usar el lenguaje de los años 80s, con palabras que usaban en ciertas clases sociales, y como el éxito del campeón cambia la vida de sus cercanos. Recomendable para tener una perspectiva diferente de la sociedad mexicana de los años pasados.
Gran cuento. Triste historia aunque por momentos no lo parece. Preciosas ilustraciones. ¡Gran precio en la edición de Vientos del Pueblo! El estilo narrativo lo hace vertiginoso, lo disfruté mucho.
Relato muy divertido, el autor nos narra de una manera extraordinaria el México del ayer, con personajes que me arrancaron más de una vez grandes carcajadas.
Gran facilidad para hilar las palabras de buena manera por parte del escritor, sin embargo los relatos que decide contar no son del todo interesantes para mí o justificables en su existencia.