Un virus se ha extendido por la tierra. El óxido ha atacado al hierro, destruyendo poco a poco infraestructuras, vehículos, herramientas... Nuestra civilización ha vuelto a la Edad de Piedra. En este mundo brutal, el legendario Porteador encarna la única esperanza para muchas personas. Se compromete a cumplir todas las misiones que se le encomienden, sean cuales sean sus riesgos. A cambio de esto, el pago por cumplir la misión es que deben comerse un extraño huevo.
Me ha encantado. La historia que desarrolla Roulot en apenas 112 páginas es buena y acompañada por el gran dibujo de Armand te mete en el mundo que han creado. Deja con ganas de leer más.
Yo no sé por qué no está un Yermo Ediciones publicando esto en integral. Me he leído los cuatro tomos que conforman la historia, reseño aquí la totalidad.
Dibujazo con una diversidad de soluciones narrativas espléndida. Un uso del color apabullante. Detalles por doquier al servicio de la historia. Una composición de página sublime. Y un guion entretenidísimo, adulto, sangriento y espeluznante. Con sorpresas y giros. Con una humanidad en los personajes perfecta, creíble y a la vez sencilla. Una creación del mundo original y compleja, diversa, dentro de unos tropos que todos conocemos. Una evolución según pasan los tomos que hace crecer la obra, en lo visual y en la trama, componiendo un cuadro cada vez mayor y más sorprendente. Mi orden de favoritos es 3,2,4 y 1, pero todos son necesarios para tejer este relato. Pena no tenerlo en España completo y en grande.