Este ensayo versa sobre la dialéctica Oriente-Occidente, que ha tomado un giro inesperado en las últimas décadas. Oriente emerge como una potencia económica en el futuro en el momento en que Occidente comenzaba a mirarla como reserva espiritual del pasado. Cuando muchos pensadores proponían la necesidad de atemperar el materialismo occidental con la espiritualidad oriental, las viejas culturas se lanzan por el camino del desarrollo económico. Este cruce de influencias y su utilidad hacia el futuro son el tema de este libro, en el cual los grandes temas de la filosofía oriental se exponen desde su capacidad para resolver los dilemas de la mentalidad occidental. Una filosofía que tiende a la transformación más que a la información y que prescinde de las dualidades y culpabilidades occidentales. Una filosofía que acaba sirviendo de psicoterapia.
Siento que hay una idealización hacia la cultura oriental, pero el hecho de que este hombre vaticinó el crecimiento político y económico de China y propone un cambio activo en la filosofía occidental de una manera tan amena y con muestras literarias y filosóficas, hace pensar que tal vez este hombre ha descubierto la clave para la futura paz mundial que nadie más ha querido ver. Un libro hermoso y ligero de leer.