Los libros, a veces, llegan de las maneras más raras, este, por ejemplo, llegó cuando ayudé a limpiar una casa, en ella había muchos libros viejos que irían a dar al basurero, hasta que los salve. Algunos para bien, otros no tanto, este casi fue para bien, pero se desinfló
Lo que parece una pesquisa rutinaria para localizar un Volvo azul resulta ser el prólogo de una enredada investigación que pone en juego los mejores recursos y habilidades de un detective que, con este caso, se acreditó en la novela policiaca mexicana: Ifigenio Clausel, IF para los cuates.
Clausel finca su método en un don de gentes poco común que le facilita obtener información del más reservado, aunque —hay que decirlo— no se toca el corazón si su encanto personal no basta para persuadir a un sospechoso. Más a gusto en las cantinas de Coyoacán que en las neblinosas riberas del Támesis o en los callejones de Nueva York, «If» reparte su tiempo entre balaceras, mujeres y buenos tragos, y es, al cabo, tan eficaz como el más sofisticado.
Es una novela entretenida, pero que flojea en muchos capítulos, es un buen libro para empezar a leer novela policiaca mexicana, pero no esperes encontrar "El complot mongol" aquí, bueno sí, pero solo referenciada.
Caray, cuando era adolescente me gustó mucho la narrativa de Ramírez Heredia. Pero con los años, actualmente la encuentro bastante floja. Al menos en lo que respecta a "Trampa de metal", así que no cambio mi calificación de dos estrellitas. Sin embargo, la recomendaría para lectores principiantes.