Bartholomé Korotkov, secretario titular del Depósito Central y Principal de Materiales Fosfóricos, puesto que cree eterno, recibe, a falta de dinero contante y sonante, su sueldo en cajas de cerillas. Intenta vender algunas a su vecina, pero ésta, que trabaja en el Almacén Regional de Vinos, se lamenta porque ha recibido su sueldo en botellas de vino de mesa. Korotkov, al encender una cerilla, recibe el impacto de una chispa en un ojo. Al día siguiente, con el ojo vendado, encuentra sobre la mesa de su despacho un papel donde el Director de la Subdivisión de Abastecimientos Complementarios requiere un uniforme para las mecanógrafas. En la puerta del gabinete del Director, Korotkov se topa con un hombrecillo de cabeza ovoide y calva. Es el nuevo Director, un ser repugnante, que no deja de despotricar, según le cuenta la secretaria de éste. El anterior, Chekushin, ha sido despedido. Korotkov regresa a su despacho. El nuevo Director ha escrito en el papel que en su momento oportuno todas las mujeres recibirán sus calzones de soldado. Sorprendido, escribe un telegrama con esta contestación al Director de Abastecimientos. Al día siguiente, Korotkov es despedido por confundir el nombre del Director, Calzonov, con la palabra “calzones”, y por llevar una venda en el ojo, “sin duda a consecuencia de una pelea”, venda que ya no lleva. Intenta hablar con Calzonov, pero éste marcha rápidamente a la dirección Central de Abastecimientos, a donde marcha también Korotkov. En el tranvía le roban sus papeles. Ya en la Central, ve a Calzonov tanto con un barba asiria como sin ella. No logra alcanzarlo. Un anciano le comunica que Calzonov ha sido sustituido por Chekushin. Korotkov se alegra y regresa a su casa. Su vecina se marcha a la casa de su madre y le deja las botellas de vino. Ya en su habitación, Korotkov sufre un ataque de miedo al recordar la inexplicable barba asiria que por unos momentos llevó Calzonov. Se bebe media botella de vino y se duerme. Al día siguiente, encuentra nuevos rostros en su trabajo. El Calzonov afeitado le llama Basile Pávlovich Kolobkov y le nombra su adjunto. Korotkov, sin poderlo remediar, se abalanza fuera de sí sobre el Calzonov barbudo, que ahora ocupa su despacho, pero éste logra huir. Korotkov toma un tranvía y baja frente a un edificio donde busca la oficina de reclamaciones, pero se equivoca de despacho y acaba en una oficina de periodismo. Allí un tal Jean Sobieski le informa que Calzonov había sido destinado allí, él se quejó y Calzonov fue enviado precisamente a donde trabajaba Korotkov. Éste se marcha, pero el laberinto que forman los pasillos le devuelve a la misma oficina, pero ahora a Sobieski le falta la nariz, una oreja y el brazo izquierdo. Se va y en las escaleras se topa con el Calzonov barbudo, que al huir rueda por ellas, se convierte en un gato negro y salta por una ventana. Korotkov parece comprender todo de pronto y ríe a carcajadas. Ya en su casa, bebe más vino y decide buscarse otro empleo. Acude a la oficina de reclamaciones por el asunto de sus papeles robados en el tranvía, y allí el anciano ya mencionado, convertido en un halcón peregrino, le manda a ver a Dyrkine, un hombrecillo que le pide que le golpee con un candelabro. Korotkov así lo hace y huye, seguido del sonido de disparos. Sube a la azotea de un edificio. Se defiende con las bolas que ha cogido de una sala de billar. Pero Calzonov consigue llegar a la azotea. «Ríndete», le dice. «Antes la muerte que el deshonor», le contesta Korotkov, y salta al vacío.
Mikhail Afanasyevich Bulgakov (Russian: Михаил Булгаков) was a Russian writer, medical doctor, and playwright. His novel The Master and Margarita, published posthumously, has been called one of the masterpieces of the 20th century.
He also wrote the novel The White Guard and the plays Ivan Vasilievich, Flight (also called The Run), and The Days of the Turbins. He wrote mostly about the horrors of the Russian Civil War and about the fate of Russian intellectuals and officers of the Tsarist Army caught up in revolution and Civil War.
Some of his works (Flight, all his works between the years 1922 and 1926, and others) were banned by the Soviet government, and personally by Joseph Stalin, after it was decided by them that they "glorified emigration and White generals". On the other hand, Stalin loved The Days of the Turbins (also called The Turbin Brothers) very much and reportedly saw it at least 15 times.
Al igual que la eminencia Antón Chéjov, el ruso Mijail Bulgákov, nacido en Kiev (Ucrania), ejerció primero la medicina y luego se dedicó de lleno a la escritura. Conocido por arriesgar su vida en el campo de batalla en la Gran Guerra, Bulgákov, quien fuera voluntario de la Cruz Roja y soldado soviético posteriormente, aprendió a vivir con las secuelas bélicas.
A partir de 1919 se hizo adicto a la morfina, para contrarestar las heridas de guerra, hecho que implicó la variación y el impulso de su capacidad creativa en la literatura. En sus primeras publicaciones de los años 20, la fantasía y la sátira eran sus baluartes al momento de escribir y tomar el pelo a la burocracia soviética -al mismo estilo de El Proceso (1925) de Kafka- siendo este acontecimiento uno de las mayores coincidencia en la literatura.
Maleficios (1924), publicado un año antes de la magna obra kafkiana, supo describir el frenesí y la odisea del sistema burocrático soviético que latigaba a sus trabajadores y al público en general. Bartholomé Korotkov, un secretario del GLAVTSENTRBAZSPIMAT (Depósito Central y Principal de Materiales Fosfóricos), cree tener la vida hecha como empleado público. Al día siguiente recibe una liquidación con cajetillas de fósforos y, por consiguiente, el despido inmediato de sus labores. Sin encontrar explicación alguna, Korotkov entra a una vorágine sin salida, a un ambiente circense de personajes estrambóticos, lunáticos y esquizofrénicos. Aparece su gemelo en medio del laberinto, enanos convertidos en gallos, personajes salidos de una mesa. Una historia escrita al estilo de cine mudo; atiborrado de gags e inquietante persecusión que logra someter al lector entre la asfixia, la angustia e inmenso en un mar de confusión. Un real ejercicio literario.
El subtítulo de este libro es "Relato en el que se narra cómo dos gemelos llevaron a la perdición a un secretario" y hubiera sido muy útil para entender de qué se trataba. Quizá fuera cosa de la traducción o puede que no. Korotkov, el secretario, es despedido. Ese es el inicio como cualquier comedia y es bastante más fluido que en el final, donde parece convertirse todo en una película de cine mudo. Mientras Korotkov no entiende qué le ha sucedido es una cosa, cuando Korotkov empieza a darle caza a quien lo atormenta el ritmo cambia. Más allá de todo, el relato no es una comedia en sí sino una sátira a lo soviético y su burocracia.