A veces creo que en estos momentos es necesaria la visión crítica y clarificadora de Octavio Paz. Pocos y ahorita nadie, tiene esa capacidad de analizar desde distintas perspectivas la realidad política. He aquí una frase. Indispensable creo yo: "La democracia, en su expresión más simple, es ese espacio libre que se despliega la crítica. Pero la crítica de los otros exige la autocrítica. Para hablar con los demás, debemos primero aprender a hablar con nosotros mismos. Los grupos que desean el cambio en México deberían empezar a autodemocratizarse, es decir, por introducir la crítica y el debate dentro de sus organizaciones. Y más: deberían examinarse a sí mismos y hacer la crítica de sus actitudes y sus ideologías. Entre nosotros abundan los teólogos soberbios y los fanáticos obtusos: los dogmas petrifican. La regeneración entelectual de la izquierda sólo será posible si pone entre paréntesis muchas de sus fórmulas y oye con humildad lo que realmente dice México -lo que dicen nuestra historia y nuestro presente. Entonces recobrará la imaginación política. ¿O habrá que esperar como en 1692, otro siglo?" Y yo me pregunto, con todas las sinrazones que actualmente hace el PRD, su total falta de democracia, vamos a esperar otro siglo para tener una izquierda verdadera y no tener que seguir las ideas de -para usar los adjetivos der Paz- un teológo soberbio (creo que saben a quien me refiero. Hay que usar estas palabras de Paz escritas en 1973 y darles todo el sentido de actualidad, ya por desgracia igual que en esa época siguen estando vigentes.
Nuestra pobreza es nuestra verdadera y única riqueza: la gente. Esa población desocupada, pasiva, ignorante, que nos parece una piedra atada al cuello, puede convertirse en brazos que trabajan e inteligencias que piensan. Si el almacén de proyectos históricos que fue Occidente se ha vaciado, ¿por qué no ponernos a pensar por nuestra cuenta, por qué no inventar soluciones?
Libro terminado. Este título es un ensayo político que critica el Estado mexicano bajo el régimen político de los 70s, describiéndolo como un monstruo que aparenta ser benévolo pero que en realidad devora las libertades individuales . Se percibe como una expresión icónica para describir gobiernos autoritarios que utilizan retórica progresista mientras restringen libertades . El libro surge del contexto convulso post-masacre de Tlatelolco (1968) y refleja la reacción de Paz ante esos hechos. Con reflexiones invita a pemsar sobre la paradoja fundamental del Estado que promete hacer el bien termina por asfixiar la libertad. Ante un gobierno que pretende controlar la política, educación, economía, medios de comunicación y vida empresarial, es casi inevitable que ceda ante la tentación totalitaria y paralice la iniciativa individual.
En tiempos de retorno de regímenes populistas y totalitarios, donde ciudadanos se reducen a "engranajes de la inmensa maquinaria anónima", el libro de Paz es indispensable para comprender los fenómenos sociopolíticos actuales. El tema sigue vigente: el Estado que monopoliza todo, aun con buenas intenciones, termina por entorpecer la sociedad y paralizar su funcionamiento.
Libro: El ogro filantrópico (1979). Autor: Octavio Paz. ⭐⭐⭐⭐⭐
Colección de ensayos muy lúcidos sobre México. Octavio Paz es El gran pensador mexicano del siglo XX. Agradezco mucho que su lectura me haya llevado a Daniel Cosío Villegas, otro gran pensador de principios del siglo pasado.