Savinien Cyrano de Bergerac, French satirist, and dramatist whose works combining political satire and science-fantasy inspired a number of later writers. He has been the basis of many romantic but unhistorical legends, of which the best known is Edmond Rostand’s play Cyrano de Bergerac (1897), in which he is portrayed as a gallant and brilliant but shy and ugly lover, possessed (as in fact he was) of a remarkably large nose.
As a young man, Cyrano joined the company of guards and was wounded at the Siege of Arras in 1640. But he gave up his military career in the following year to study under the philosopher and mathematician Pierre Gassendi. Under the influence of Gassendi’s scientific theories and libertine philosophy, Cyrano wrote his two best known works, Histoire comique des états et empires de la lune and Histoire comique des états et empires du soleil (Eng. trans. A Voyage to the moon: with some account of the Solar World, 1754). These stories of imaginary journeys to the Moon and Sun, published posthumously in 1656 and 1662, satirize 17th-century religious and astronomical beliefs, which saw man and the world as the centre of creation.
Quizás tiene algunas cartas bastante astutas, e incluso tiene momentos en que lo romántico resalta bastante, pero, para mi gusto, le falta muchísima fuerza narrativa.
Ese romance barroco tan "ardoroso" llega a resultar repugnante y, además, supongo que no es injusto si digo que ya sus mismos símiles resultan excesivamente repetitivo.
La calificación de 2.0 sólo porque en algunos apartes me sorprendió, pero fueron realmente pocos.
"Sí, al escribiros oía destilar mi corazón por mi pluma..." Su forma de escribir me envolvió, muchas de sus palabras se quedaron impregnadas en mi mente. Me gustó mucho.
“Tampoco diré de ningún modo, como hace el vulgo, que sois un basilisco ni que vuestros ojos me mataron. Ninguna de vuestras armas salió de vuestra vista y ninguna entró por la mía. Cuando vuestra boca me hechizaba, era mi oreja la que aportaba el veneno.”
QUÉ BUENÍSIMO ES!!!! Es muy probable que todas estas cartas fuesen para Cyrano un simple ejercicio literario y que la supuesta ‘madame’ no existiese o que utilizase a la destinataria como artificio para que se pudiese lucir. Pero al fin y al cabo eso es lo que han hecho muchos, y no significa que la producción literaria al no ser tan cruda y ser ingeniosa no pueda ser bonita y vulnerable.
Estas cartas son tan Extremoduro coded, especialmente la canción ‘Entre interiores’. Es una voz ronca que se retuerce; que grita, odia y que maldice. Pero también se lamenta, elogia y susurra. Habla del amor pero cifrado con violencia, bilis, prisiones, sangre, ardor y furor. Después de un rock extremo hay esa alma desnuda que habla suavemente después de chillar:
‘Quiero morir, si no estás De una muerta violenta Creo que hoy habrá tormenta Que no encuentro paz … Quiero decirte en silencio que sobran palabras Que faltan momentos, que no siento nada Que vengo a buscarte y que nunca te encuentro’
Ambos lados del ser humano los plasma Cyrano, ese retorcimiento del ser que Kafka también nos relata con sus cartas a Felice. Allí el hombre se convierte en un perro fiel al lado de su dueña, aquí el poeta pica en el anzuelo de su dama y es capturado por su red. Como el amor va de la mano con el odio y como la ingenuidad nunca es del todo naif. Como el hombre desea enfermarse con el amor y no busca cura. Un Werther que prefiere morir y dejar de sentirlo todo antes que dejar de sentir amor.
“Os asombráis de que sea posible que el hombre tenga que sufrir dos muertes sobre la tierra: la del amor y la de la naturaleza. Puedo, pues, creer que cuando comencé a amaros comencé también a morir, ya que la muerte es considerada como la separación del alma y el cuerpo y perdí el espíritu en el momento en que os quise: pero cuando con pena de amor os sufra aún en la parte a que la condición animal nos obliga (aunque no sienta más los dolores en la primera'), no dejaré de acordarme eternamente de ello en el más allá; y si en el otro mundo, al igual que en éste, se distinguen calidades seréis siempre mi soberana; y yo, aunque sea entre las llamas que devorarán mi sustancia, seré siempre vuestro servidor más ardiente.”
No es un libro que me ha gustado en general, salvo algún par de frases. Puede deberse a la expectativa que tenía de él, hecha a partir de la imagen romántica de Cyrano de Bergerac que la cultura popular ha creado. Aunque en los textos preliminares se señala que las cartas pudieron haber sido escritas más a manera de parodia hacia el estilo cortesano, incluso en este hay cierto encanto que no he visto mucho en el texto de Cyrano. Habrá que explorar otros textos del autor.