¿Qué puedes hacer cuando el destino no deja de ponerte a tu nuevo vecino en el camino?
Jimena está convencida de que el destino la odia. Desde que era pequeña, el universo no ha parado de ponerle trabas y obstáculos, así que está acostumbrada a que todo le salga mal. Acaba de mudarse a Málaga por trabajo, pero ni por esas el destino parece dispuesto a portarse bien con ella.
Álex es guía turístico y conoce a Jimena gracias a un pequeño accidente en un restaurante mexicano. No tardan en descubrir que son vecinos y acaban cenando juntos. Aunque ninguno de los dos se imagina que, después de esa noche, el destino no parará de cruzar sus caminos.
Accidentes, conspiraciones del universo y muchas noches de charlas y risas lograrán que entre Jimena y Álex surja una gran amistad. O puede que algo más. Pero ¿dejará el destino que Jimena consiga por fin su final feliz?
Me leí esta novela en dos días. Es muy ligerita. Un montón de tropiezos y jugarretas del azar unen a Alex y Jimena haciendo que se enamoren poco a poco. Para los que aprecian el slow burn y el friends to lovers, entre las calles y paisajes de Málaga.
Un slow burn con las vibras muy cozy, primera parte de una trilogía. Friends to lovers (no es mi tropa favorita y aún así disfruté la lectura, que es ligera a la par que entretenida)