Renata es una mariquita que un día de lluvia pierde todos sus lunares. Menos mal que sus amigas las flores la van obsequiando con un lunar de su propio color. Así, se convierte en una mariquita muy peculiar.
Aprendí vocabulario en catalán con él, y me pareció precioso el final aunque el libro en sí no me mantuviese muy atento, quizá porque las historias de animales en su día no me conmovían mucho.