Testigo de la guerra de Irak, de una trágica actualidad en nuestros días, Jon Sistiaga relata su experiencia, incidiendo especialmente en la crónica de la muerte de su compañero y amigo José Couso, a quien asistió hasta el último momento. Con pulso ágil, espíritu sincero y voluntad de independencia. Sistiaga profundiza en la peculiaridad de la guerra irakí, en la vida cotidiana de sus habitantes y en el influjo que sobre ello sigue ejerciendo la dictadura de Sadam, al tiempo que desmitifca el oficio de periodista de guerra. La muerte de Couso ocupa un lugar central en la obra, y desde él se nos cuenta con emotividad y precisión la secuencia de hechos, el traslado, la hospitalización, el fatla desenlace y la reacción de las autoridades españoles ante una asesinato que aún no se ha esclarecido.
Reportaje periodístico en primera persona centrado especialmente en la guerra de Irak. Solo por el capítulo en el que se relata la muerte de José Couso merece la pena, es sobrecogedor. Carga de rabia ante la sinrazón de la guerra.
Sistiaga te introduce en las vivencias de un reportero de guerra, narra con pasión los acontecimientos que acompañaron el asesinato de su compañero José Couso. Para releer.
Muy interesante cómo narra Jon Sistiaga los inicios de la guerra de Irak y especialmente escalofriante el asesinato de José Couso, que vivió en primera persona.
Se trata de la guerra de Irak y la muerte de José couso. Si bien se sabe el desenlace, es interesante conocer desde dentro los detalles de la invasión y la muerte del cámara
Interesante relato cercano de todo el transcurso de la cobertura de una guerra, con recuerdo detallado y emotivo como era de esperar, a su amigo Jose Couso.
Una vivida descripción de la invasión de Irak , de las semanas previas a la misma vista desde los ojos de Jon Sistiaga y de la muerte de su cámara y amigo, José Couso. La descripción de las circunstancias en las que realizaron su trabajo en Bagdah me ha parecido muy interesante con el añadido de que tanto por el tono como por el contenido, Jon sistiaga ha conseguidohuir de los clichés y parecer orgulloso de su trabajo y del de sus compañeros sin caer en la egolatría que algunos reporteros parecen padecer. Mención especial para el relato de la muerte de José Couso, emocionante de verdad.
Cualquiera puede leer este libro y no se quedará indiferente, incluso en internet se encuentra información que respalda todo lo que cuenta Jon en el. Pero creo que los periodistas y estudiantes DEBEN leerlo para su formación.