Juan no entiende por qué ha acabado su relación con Rosa. Todo parecía ir bien hasta que ella decidió dejarle. Suerte que la presencia de su amigo Javier supone un gran apoyo moral para él.
Un descubrimiento casual revela que la culpa de la ruptura recae en una persona cercana. Juan decide tomar cartas en el asunto y dar un escarmiento a la culpable a la vez que intenta remediar la situación con su ex novia. Sin embargo, la venganza es un camino que consume a todos y que va empañando las relaciones de forma totalmente tóxica.