Una andanada de datos disparados así, como con una metralleta, con docenas de notas a pie de página. Supongo que muy académicamente correcto, desde el punto de vista arqueológico e historiográfico, pero sin un ápice de amor al objeto estudiado. Todo lo contrario, el desprecio es manifiesto: “superstición”, “pseudociencia”, “religión”, por doquier… Y dado que la materia es tan desdeñable, pues tampoco hay el menor interés en profundizar o aclarar conceptos, mediante una exposición ordenada o de una manera didáctica, sin crear un totum revolutum que despeje la sensación de confusión. Si te interesa la astrología este libro resulta decepcionante, y si no te interesa tampoco te va a aclarar mucho. Únicamente resulta útil por ser tan prolijo en tal colección de curiosos e interesantes detalles.