Awarded the 1981 Nobel Prize in Literature "for writings marked by a broad outlook, a wealth of ideas and artistic power."
He studied in Vienna. Before World War II he moved with his wife Veza to England and stayed there for long time. Since late 1960s he lived in London and Zurich. In late 1980s he started to live in Zurich permanently. He died in 1994 in Zurich.
Author of Auto-da-Fé, Party in the Blitz, Crowds and Power, and The Voices of Marrakesh: A Record of a Visit
Diría que lo más rescatable de estas Anotaciones es la cercanía que se genera al entrar a las inquietudes de un escritor que se reconoce tal cual. Esto no es un diario, Canetti no busca entender su vida con estos pequeños textos, sino, más bien, generar un historial de inquietudes.
Aquí hay fragmentos de libros que Canetti consideró importantes para sí, pensamientos sobre su gente cercana, sobre lo que lee, y cientos de disparadores de personajes e historias que permanecen en la potencialidad de lo que no fue escrito, sólo ideado.
A pesar de que considero que el ejercicio es muy bueno, no es mi visión de la literatura. No soy fan de la literatura potencial, y esto lo es. Sin embargo, si en algún momento esa concepción mia sobre la literatura cambia, este es uno de los libros que debo releer.
Relectura: Volví a leer estas Aufzeichnungen y me ha gustado más que la última vez. No creo que esto sea un mero historial de inquietudes, sino que busca, en cierta medida, construir una imagen propia. A diferencia de un diario o una autobiografía, los apuntes se centran en las partes que solemos considerar más irrelevantes del ser: en su cotidianidad. Si bien pareciera que el diario hace esto, lo hace a partir de un momento especial: el momento de la escritura. El apunte, en cambio, es un registro de los pensamientos que aparecen sin esperar un momento especial frente a la escritura, es un registro de eso que pasa por la mente en cualquier momento.
Por ende, creo también que este tipo de textos necesita otras formas de lectura: una más relajada, que no busque una hora corrida de lectura, sino, por mucho, un parte de apuntes por noche, tomarlo durante la comida, o antes de entrar a bañarnos. Tal vez la mejor dforma de leer esto sea a través de los años, cuando recordemos este texto, abrir el libro en una página cualquiera, devolverlo al librero y esperar a la próxima vez que aparezca en la memoria. De lo contrario, si esperas de esto una estructura como la de una novela, un diario, etc., vas a salir muy decepcionadx de esta lectura.
Tiene sus momentos. Claro, es un 'craneo sagrado de las letras'. Pero, ni por mucho, alcanza las cotas de genialidad que logra con su proza. Esto es como si hiceran un kilo de arrachera deshebrada.