Pedro Calderón de la Barca y Henao was a dramatist of the Spanish Golden Age.
Calderón initiated what has been called the second cycle of Spanish Golden Age theatre. Whereas his predecessor, Lope de Vega, pioneered the dramatic forms and genres of Spanish Golden Age theatre, Calderón polished and perfected them. Whereas Lope's strength lay in the sponteneity and naturalness of his work, Calderón's strength lay in his capacity for poetic beauty, dramatic structure and philosophical depth. Calderón was a perfectionist who often revisited and reworked his plays, even long after they debuted. This perfectionism was not just limited to his own work: many of his plays rework existing plays or scenes by other dramatists, improving their depth, complexity, and unity. (Many European playwrights of the time, such as Molière, Corneille and Shakespeare, reworked old plays in this way.) Calderón excelled above all others in the genre of the "auto sacramental", in which he showed a seemingly inexhaustible capacity to giving new dramatic forms to a given set of theological constructs. Calderón wrote 120 "comedias", 80 "autos sacramentales" and 20 short comedic works called "entremeses"
“MOSCATEL: En fin, el hombre más libre, de las burlas de amor sale herido, cojo y casado, que es el mayor de sus males.
INÉS: En fin, la mujer más loca, más vana y más arrogante, de las burlas del amor, contra gusto suyo, sale enamorada y casada, que es lo peor” ~ No hay burlas con el amor de Pedro Calderón de la Barca.
Teatro en tres actos. Dos hermanas: Beatriz y Leonor. La primera es la mayor y su vida se centra en los libros. La segunda, más alocada, enamorada de Juan y correspondida por este.
Sin embargo, Juan no puede pedir su mano mientras su hermana mayor permanezca soltera así que ingenia una trama para que su amigo Alonso consiga enamorar a Beatriz y así poder poner en marcha su plan. Pero ya sabemos eso de cazador cazado, y Alonso cae rendido a los pies de una joven a la que otros desprecian por saber demasiado.
Una comedia en la que poco me he reído porque está narrada en verso y esta vez sí que me ha costado leerlo. Lo que más me ha gustado es el protagonismo que le da el autor a la mujer en esta obra, sobre todo para aquella época.