Lo más notable de esta novelita es la aventura que el protagonista realiza a las cuevas de Altamira. Hay aquí pasajes interesantes de reflexión sobre arte y existencia que son narrados con bastante sensibilidad. Lástima que sean muy breves. También es rescatable la analogía que intenta establecer el protagonista entre su vida personal y aquellas extrañas cavernas. Algo parecido a lo de Bellatín y su salón de belleza, aunque este último es, desde luego, mucho más logrado. Más allá de eso, la historia de amor entre el protagonista y Bia me pareció muy artificial y un poco pretenciosa; narrado con un lenguaje plagado de ciertos guiños y alusiones que solo entendería cierta gente que se mueve dentro de un círculo cultural de la clase alta limeña. Por momentos llega a ser frívola e irritante. En términos generales, no me termina de convencer. Espero leer mejores cosas de Thays en el futuro, ya que mis expectativas sobre este autor siguen siendo grandes.
Lastimosamente, Escena de caza, que es una novela similar a la obra de Bellatín, no cumple las expectativas de una reflexión profunda sobre la estética y el deterioro. Teniendo, eso sí, una trama donde se puede explotar cada idea y detalle no culmina por hacerlo. En cambio, prefiere adentrarse en aspectos poco relevantes y sinsentido para la comprobación de ese paralelismo. Es el comienzo de Thays como escritor, por ello se encuentran muchas fallas: su narrador, sus personajes, la estructura y el manejo de la intensidad de sus párrafos, que terminan siendo monótonos y simples. Todo esto hace que sea una novela impasable, insufrible. Creo que al juntarla en una edición con la obra de Bellatín, la comparación se vuelve obligatoria; y no quiero caer en el error de decir que Bellatín es mejor escritor que Thays, así que optaré por darle ese logro a su novela. Hasta no leer algo más de él, de Thays, no aseguraré nada sobre él.
Un primer párrafo magistral y el resto fue una decepción.
Decidí perdonar al autor por sus novatadas de estilo, era su primer libro después de todo. Pero dios, qué insufrible la voz del prota. El típico profe que describe a sus alumnas - y al resto de mujeres de su entorno - por sus tetas, como ese meme inglés de "breasted boobily". El man golpea la pared de forma no irónica, patea sillas y se chapa a sus alumnitas cachimbas. Si fuera escrito como caricatura todo bien, pero el autor tomaba a ese prota 100% en serio. Parecía autoficción y me resultó terriblemente castroso.
En serio toda mujer en esa novela era un objeto y no le interesaba en lo más mínimo su vida interna. El prota es de esos manes sin capacidad de medir las consecuencias de sus acciones, que dejan regados por ahí a cadáveres emocionales de chicas buenas porque el sistema patriarcal respalda su huevada. Todas solo sirven para su desarrollo de personaje. Hasta las compara en su mente como especímenes.
La paja triste sin consentimiento me terminó de convencer de que estaba leyendo a un tipo irredimible. Qué asco.
Me hubiese gustado leer la historia desde los ojos de Beatriz.
2.25 estrellas redondeado hacia abajo porque - algunas frases sí pegaban - me gustó el retrato del inicio de la convivencia y el momento cuando todo se comienza a despedazar - un buen trozo de la acción pasa en Santander y soy amigo íntimo del Cantábrico - "la fotografía no captura el instante sino el gesto"
No recuerdo muchas frases trascendentes. Quizá lo que mas recuerdo es el cuento que le da el protagonista a la chica, en el baño.
"Quiero contarte una historia triste..."
Lo valioso de este libro, la primera novela de Iván, son las situaciones y decisiones que toma el protagonista, cómo afronta los conflictos de pareja, usando recursos literarios que ayudan mucho a la comprensión de los sentimientos de los protagonistas.
"Qué me has hecho ... No creo poder volver a amar"
Un relato de pareja pero no de romance, una vision diferente a la vida de convivencia entre una pareja que a través de su filosofía artística encuentran la decadencia de una etapa feliz y pacible de sus vidas, más que una historia de crisis matrimonial, es la muerte de la ilusión a manos de los fantasma de las mentiras y sinceridad.