Instantes y notas de viaje es un paseo por el mundo. El blanco y negro da a las imágenes la apariencia del terciopelo: luces, sombras y contrastes se alternan y superponen en las calles de Chaouen, en la mirada de una anciana mujer sherpa, en las alucinantes formas geológicas de Capadocia, o en una hermosa escultura de Buda en Tailandia. Éste es un testimonio, a través de las imágenes y de las palabras, de que el mundo es, por encima de todo, un lugar hermoso y diverso. Un libro que despierta unas ganas irreprimibles de hacer las maletas y emprender un largo viaje.
Instantes y notas de viaje es un paseo por el mundo a través de las fotografías de Jaume Balanyà y de las notas de Marga Font. Los dos han compartido algunos viajes, pero sobre todo comparten la misma pasión: recorrer lo largo y ancho de este planeta. Jaume Balanyà (Barcelona, 1949), de niño pasaba horas en la cámara oscura donde su padre revelaba fotografías en blanco y negro, fascinado con la contemplación del misterio de la aparición de las imágenes. Se dedica profesionalmente a la fotografía, y es colaborador habitual de numerosas revistas de viajes. Viajero impenitente, con su cámara a cuestas captura los lugares y los momentos vividos. Y al volver a su laboratorio sigue ilusionándose ante la cubeta del revelador, como cuando era niño. Marga Font (Cornellà de Llobregat, 1968) es periodista y colabora desde hace años con diversas revistas, publicaciones y editoriales. Ha recorrido gran parte de América Latina y el Caribe, y sus destinos preferentes se sitúan siempre en el sur. Actualmente vive en la isla de Mallorca. Este libro da testimonio, a través de las imágenes y de las palabras, de que el mundo es, por encima de todo, un lugar hermoso.
Como viajera, me sentí muy conectada con este libro. Tiene esa belleza sencilla pero profunda que solo se aprecia cuando se ha estado mucho tiempo en la ruta. Las notas de Marga Font no cuentan de más, dicen lo justo. Y es suficiente. Porque cuando se viaja largo tiempo, una aprende que lo simple basta para entender y para sentir.
Las fotos de Jaume Balanyà acompañan en silencio: captan miradas, texturas, momentos suspendidos. Juntos, consiguen algo íntimo y honesto. Me recordó por qué viajo y lo que sigo buscando cada vez que parto.