Pixie (3) es el oscuro desenlace de la serie Pixie que, desde su inicio en 2001, capturó a una generación de lectores con una narrativa que oscilaba entre lo grosero, lo coloquial y el espanglish, y daba cuenta de una nueva época y sus señales.
Los libros 1 y 2, dedicados a Cuki Pirulazao, el neurótico yuppie que se transforma en "paiki", son el preámbulo del presente varios años después del episodio central de El Show de Robin Simon -en el libro 2-, Alo Pirulazao es un editor de revistas de videojuegos con un depresivo declive profesional, atrapado entre el amor de clóset que siente por una editora de moda, la hija que tuvo con ésta y su ermitaño hermano... Cuki. Pixie (3) ofrece una muy necesaria actualización de las relaciones contemporáneas en los complicados tiempos del Twitter, los gadgets multitouch y el mundo post 9/11.
Pixie me encontró un fin de semana en Ghandi. En el bulto de novedades. Mi madre tenía pocos meses de haber fallecido. Tenía algunas semanas de haberme separado de mi en ese entonces esposa. Cada vez encontraba mi trabajo menos satisfactorio y triste. Estaba hecho una mierda de persona. Y luego llego Pixie. Y en una noche entre semana lo leí todo. Y me reí, y llore y me reí más mientras lloraba. Me di cuenta que aunque me sentía tremendamente solo, no lo estaba. Afuera, en el mundo había más pendejos como yo. Enfocados en el auto sabotaje. En los líricos de Roger Waters. Y todo fue diferente. La primera y la segunda vuelta estuvieron muy cerca y no estaba en una posición de hacer realmente una crítica formal. Sin embargo algunos años después en una tercera vuelta me doy cuenta que lo que tanto me había gustado ahora me parece tonto. Creía que una ausencia de estilo literario era algo genial, pero ahora me doy cuenta que esa falta de forma es el estilo literario en sí. Mi punto de vista ahora es diferente, me gustaría pensar que es porque he crecido, madurado, y que eso cambia totalmente la perspectiva. Me parece un libro esencial para mi generación. Lo voy a leer una vez al año de aquí hasta que las hojas sean aún más amarillas, el lomo se desgaste y las letras se borren.
Al leer Pixie 3 comprendes que los cambios de los libros anteriores eran justos y necesarios para aterrizar en forma el cierre de esta trilogía, que le guste a no a Ruy Xoconostle sí alcanzó a marcar y retratar a algunos pobres diablos de nuestra generación. Acompañar a Alo en el climax y caos del momento más brillante de su vida, el destino de Cuki... No puedes evitar lamentarte, sentir este blues, cuando cierras el libro para despedirte de ellos. Te han acompañado muchos años... igual que tus demonios.
El perfecto desenlace para la trilogia de Pixie. No tengo realmente palabras para describir la belleza de este libro, es un gran gran viaje emocional. Por momentos se siente como una suerte de autobiografia de confesiones de Ruy y la manera en que logra hacerte empatizar con sus personajes es tal que antes de darte cuenta, estaras riendo y llorando con ellos comp si fueran tus propios conocidos.
El mejor libro de la saga. RXW te entrega la pieza que describe al mundo que crea de una manera única y perfecta. Cierra con broche de oro la herida que abre al iniciar Pixie en los suburbios. Es el tipo de libros que marcan un antes y un después en tu conciencia. Must read.
Porque sólo solo te conviertes en tu propio dios. Sólo solo te conviertes en tu propia familia, en el padre, la madre, la hija y el hijo. Lo cual suena perfecto cuando tienes dieciocho años. Pero no es así. Estar solo, en realidad, es una gran pila de mierda.
Sin duda alguna, estos tres libros son asombrosos, pero Pixie (3) me movió todo, absolutamente todo, me hizo reír y llorar y enojarme como nunca antes con un libro. Lo amo. Este libro es mi Pixie.