El ""Compendio del Manual de Urbanidad y Buenas Maneras"" es un libro escrito por Manuel Antonio Carre�����o en el a�����o 1860. Este libro es una gu������a de etiqueta y comportamiento social que busca ense�����ar a las personas c������mo comportarse en sociedad de manera adecuada y respetuosa. El libro est����� dividido en varias secciones que abordan diferentes temas, como la cortes������a, la urbanidad en la mesa, la vestimenta, la conversaci������n, el comportamiento en la calle, entre otros. Cada secci������n contiene consejos pr�����cticos y ejemplos de situaciones cotidianas para ilustrar los puntos clave.Adem�����s de ense�����ar las normas de etiqueta, el libro tambi�����n enfatiza la importancia de la honestidad, la humildad y la generosidad en el comportamiento social. El autor cree que estas cualidades son esenciales para una vida feliz y exitosa.En resumen, el ""Compendio del Manual de Urbanidad y Buenas Maneras"" es una obra cl�����sica de la literatura de etiqueta que sigue siendo relevante en la actualidad. Es una gu������a pr�����ctica y f�����cil de seguir para aquellos que desean mejorar su comportamiento social y ser respetuosos con los dem�����s.This Book Is In Spanish.This scarce antiquarian book is a facsimile reprint of the old original and may contain some imperfections such as library marks and notations. Because we believe this work is culturally important, we have made it available as part of our commitment for protecting, preserving, and promoting the world's literature in affordable, high quality, modern editions, that are true to their original work.
Sin duda un clásico, encontrarás normas y cuestiones de cultura general, aunque algunas de estas normas y costumbres han caído en desuso, apesar de ser un libro publicado en 1853, hay puntos importantes que vienen bien para todas las épocas. No esta de más autoevaluarse y corregir ciertos comportamientos, que han dejado de usarse, pero sin duda deberían ser aplicados más que un manual, es un libro para reflexionar como ha cambiado la sociedad con el paso de los años y como hemos dejado de lado ciertos valores y principios aplicables en todos las épocas y estratos sociales.
Me dio un bloqueo lector este libro. Sólo algunos consejos pude tomar de esta lectura, muchos de ellos se van al extremo de no ser humanos, sino personas perfectas.
- La urbanidad como instrumento de construcción del ideal civilizatorio en Hispanoamérica . María Lander (2002) sostiene que, tras los procesos de independencia, las élites hispanoamericanas adoptaron los códigos de urbanidad europeos como mecanismo simbólico para insertarse en el modelo de civilización occidental. Ante la carencia de desarrollo tecnológico y científico comparable al europeo, la imitación de las formas de sociabilidad (modales, costumbres y normas de etiqueta) operó como estrategia compensatoria de legitimación cultural. La urbanidad se configura como un dispositivo performativo mediante el cual las nuevas naciones intentan proyectar una imagen de modernidad y progreso, evidenciando un proceso de “civilización” entendido más como apariencia normativa que como transformación estructural profunda.
-Los manuales de urbanidad como dispositivos normativos de regulación social . Lander (2002) plantea además que los manuales de buenas maneras constituyen una forma discursiva orientada a reglamentar la conducta social, estableciendo parámetros precisos sobre lo permitido y lo prohibido en la interacción cotidiana. Estos textos funcionan como tecnologías de normalización que delimitan el comportamiento legítimo dentro del espacio social, heredando una tradición occidental de textos prescriptivos (tratados, sermones, ensayos). Así, la urbanidad no solo regula prácticas externas, sino que estructura la subjetividad del individuo, configurando roles sociales y jerarquías mediante la interiorización de normas que definen lo “civilizado”.
- El carácter disciplinario y excluyente del discurso de la urbanidad . Apoyado en una lógica foucaultiana, los manuales funcionan como dispositivos de poder disciplinario que operan mediante la vigilancia simbólica y la sanción social. La constante exposición del individuo a la mirada normativa genera autocontrol y conformidad con los estándares impuestos. Sin embargo, este poder no busca integrar, sino diferenciar: establece fronteras entre quienes pertenecen al grupo de los “civilizados” y quienes quedan excluidos. La sanción no es correctiva, sino segregadora, reforzando la cohesión interna de la élite.
Como tratado de costumbres el libro tiene cierto valor histórico y cultural, al preservar los modos corteses de una sociedad que se trasladaba a caballo y comunicaba mediante cartas; fuera de ello, se trata de una obra totalmente obsoleta y sorprende que a la fecha siga siendo publicada con cierta regularidad. La mera introducción desacredita por completo la objetividad del manual, al someter a ficciones como la religión cristiana, la patria y la moral, las bases de la educación cívica y los buenos modales. Como en cualquier otro caso, la sobrerregulación vuelve su contenido, además de insostenible, ridículo, y así, estas convenciones sociales que fueron canon para nuestros abuelos y martirio para nuestros padres, a duras penas llegaron a nosotros, resultando en un punto de quiebre hacia la generación subsecuente, que nos ha conducido al extremo opuesto de una juventud sin respeto ni valores y una niñez semisalvaje. Para terminar, no puedo omitir que, de cuando en cuando, los lectores encontrarán puntadas divertidísimas.
Es un clásico que merece la pena ser leído. En su versión más completa, de unas cuatrocientas páginas, encontraremos el texto casi intacto con cuestiones que han variado notablemente y que ya no resultan aplicables. No obstante, es una obra imperdible. Recomendaría al menos su lectura en versiones resumidas y actualizadas. Se necesita, sin duda.
Me obligaron a leerlo en el colegio (1989) con apenas 8 años. Pongo este review porque lo agregué a mis libros de Goodreads y no quería dejar pasar mi opinión. No sé cómo mi amor a la lectura sobrevivió a este libro tan detestable, anacrónico, retrógrado, moralista, machista y misógino. Qué mal recuerdo me dejó este libro. De pronto le dé otra oportunidad para verlo con otros ojos.
El famoso “Manual de Carreño” es prácticamente un clásico, dado que su primera edición data de 1853. La que leí es probablemente de 1950. Bastante desactualizado. No es, claramente, una lectura muy entretenida, pero resulta ilustrativo para entender, cómo han evolucionado las reglas de conducta y modales (muchísimo) y cuáles han se mantienen.
Definitivamente un libro que realmente, es necesario leer...Ojalá muchas mas personas se animaran y sobre todo jovenes, ya que esta epoca esta tan carente de respeto y tolerancia...
Me pareció interesante pero exhaustivo. ¡Bendito sea Dios que nací en el siglo XXI! quién tuviera la memoria para aprenderse todas esas reglas... y la cordura para seguirlas.
Tiene datos que están super chéveres e interesantes, hay cosas que si digo deberíamos seguirlas haciendo por respeto pero la sociedad no está lista para esa conversación
Muchas de las cosas que se hablan en este libro son importante conocerlas solo por cultura general, debido a que en su mayoria ya no pueden ser aplicadas por cuestines de antigedad, la sociedad se a superado en muchas cosas y ciertamente la mujer ocupa un lugar en la sociedad tanto a nivel laboral como en el hogar, mientras que este libro siempre muestra a una mujer que solo se desarrolla en el hogar.
Ciertamente es un libro para leer solo por cultura general.
Es un libro muuuy chistoso, aunque algunas pocas indicaciones siguen vigentes, es de 1853 así que puedes encontrar reglas de equiqueta como que si pasa una dama debe inclinarse la cabeza y quitarse el sombrero jajajjaja
Los capítulos concernientes a la piedad religiosa y la sumisión de la mujer ya no se aplican hoy en día, pero todos los demás siguen vigentes y seria bueno recordarlos a los jóvenes de hoy...las buenas maneras nunca pasarán de moda...