Mamá, ¿por qué las pulgas no vuelan?, "Pulguita, ¿qué ideas son ésas? ¡Volar no es para las pulgas!" La pulguita se quedó callada, pero siguió pensando. Se trepó al gato negro que dormía bajo la parra, para pensar mejor. Pero cuando las ideas vuelan siempre puede pasar algo.
Los más pequeñitos, que quieran desafiar al mundo, amarán a esta avezada pulguita. Las madres y padres que deseen que sus pequeños se sientan seguros de sus capacidades para dominar/conocer/entender el mundo, también. Los lectores que deseen disfrutar de algo cortito, pero motivador, también. Y las pulgas que deseen volar más allá de su denominación de pulgas, ¡seguro que también!
El diseño de la ilustración se me hizo maravilloso: solo tinta china. La historia es divertidad, lo que una pulga hace aún y contra su naturaleza. Una muestra de los disfrutable que puede ser la vida.