Gordo es una novela que promete mucho pero que no te da nada. Y aunque confieso que tiene algún momento memorable, se queda muy lejos de ser el simpático y pintoresco retrato de un hombre con 130 kilos, que la sinopsis intenta venderte.
Quizás parte del desagrado que siento por este libro se deba a como está escrito. Jesús Ruiz Mantilla, resulta un poco parco en su estilo y su forma de narrar es un tanto mediocre. Y es que el libro habla principalmente de comida. Eso si, las descripciones en ese aspecto son tan buenas que hasta pareces estar saboreando el plato en cuestión. Pero en lo demás se queda muy corto. Tan corto que las descripciones escasean y ninguna alcanza el cenit sensorial que las de comida. El protagonista es para darle de comer a parte (nunca mejor dicho). Un hombre de 130 Kg que se considera a si mismo "rebelde", pero que en realidad solo juega a la revolución pasiva.
La historia narra... en realidad no se muy bien de que iba. Solo se que Monchón el protagonista, vive una serie de acontecimientos que te hacen dudar de su salud mental (a parte de la física, por que decidme ¿cómo puede levantarse y hacer vida normal una persona que pesa 130 Kg?). En algún momento se enamora y, aparte de darte un repaso a fondo de las inseguridades propias de los gordos y lanzar algún acertado dardo contra la sociedad actual, el resto del giro argumental es más que obvio y previsible. El desenlace se hace eterno, lo que contribuye mucho más al aburrimiento que ya de por si, te persigue a partir de la mitad de la novela.
En suma gordo es un libro pesado que no logra acercarse del todo a la problemática de la obesidad. Solo se fija en las cosas más nimias y desvía convenientemente la atención de las importantes. Parafraseando el título, aquí lo único grande de verdad es la cantidad de veces que bosteza mientras lo lees.