Es lo esperable, no es un texto que nos cambiará la historia. Pero sí que nos enseña alguna cosas interesantes.
El libro comenta fundamentalmente el papel de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) desde los dos puntos de vista, el mediático y el interno. Como el primero ya nos lo sabemos, el último resulta el más interesante. Y es que la PAH está plagada de humanidad, de solidaridad. Insufla valor a los afectados, se preocupa por conocer su situación humana y de buscar una solución a su problema, no cómo otras instituciones que ven a los propietarios a punto de ser desahuciados como simples números. Este punto es realmente encantador.
Otro punto a su favor es que el libro comienza con una introducción breve pero muy interesante sobre cómo se cimentó y se apoyó el plan de las inmobiliarias para dar lugar a la dramática situación de la vivienda que sufrimos ahora.
El resto está plagado de recortes de periódico y de algunas acciones concretas de la PAH. Es recomendable, sobre todo, para aquellos que la critican sin saber nada de nada.