Carlota O'Neill llegó a Melilla con su marido, el aviador militar Virgilio Leret, y sus dos hijas a Melilla a principios del verano de 1936. Poco después su vida cambió radicalmente: tras el golpe de Estado de julio de 1936 su marido fue fusilado y ella acabó separada de sus hijas y encarcelada durante toda la guerra. Este libro, publicado en México en 1964, es la narración de ese cautiverio, de los consejos de guerra, de las mujeres encarceladas junto a ella, pero, sobre todo, es una reflexión sobre el régimen impuesto por los militares sublevados y una muestra de las complicidades entre presas y de las mil y una pequeñas formas de resistencia al nuevo orden.