En esta oportunidad la periodista y escritora, nos regala las vivencias de su adolescencia, cuando enfundó su joven cuerpo con el uniforme de la alfabetización, y tomó en sus manos el farol que diera luz a esa cam-paña, que la incipiente revolución cubana desarrolló, con el objetivo de que todo cubano, incluyendo al campesinado, aprendiera a leer y a es-cribir, y con ello declarar a Cuba como territorio libre de analfabetismo. Margarita cuenta la historia de esa joven, que se enfrenta a las pobres condiciones del campesinado cubano. De la ciudad al campo, a los embarazosos caminos por donde caballos y carretas transitaban como únicos medios de transporte, y las dóciles y frescas manos de los jóvenes tomaban las bridas para guiar el futuro de un utópico sueño, de un quimérico país. Pedro Pablo Pérez Santiesteban (AWA)