El siglo XIX con el marcado desarrollo del liberalismo, que deificaba al hombre y humanizaba a Dios, fue lo que destapó la preocupación de este joven pastor en el pueblo suizo de Safenwil, lo cual bien expresó sus temores, muchos de sus colegas personificaron la guerra como un salvador, como un levantamiento religioso, pues las afirmaciones de muchos protestantes e intelectuales veía a la guerra como un acto de Dios, en su nombre, con Dios por el Rey y el País, por el Kaiser y el Reich, por honor y la libertad, todas estas cadenas ideológicas para congraciarse con el imperio terminó al traste en una decadencia espiritual.
Es un libro, que si en realidad es una introducción, es una introducción para aquellos que quiere aproximarse a Karl Barth y ver a vuelo de pájaro cuál es la propuesta de Barth, pero este libro no va más allá de ponerte en la mesa el aperitivo, ya el plato fuerte tendría que buscarlo en otros autores que analizan e interpretan el quehacer de la teología de Barth. En virtud a esto, no es que sea un texto deficiente, sino que se aspira a más profundidad.