Este libro histórico puede tener numerosos errores tipográficos y texto faltante. Los compradores pueden descargar una copia gratuita escaneada del libro original (sin errores tipográficos) desde la editorial. No indexado. No se muestra. 1767 edition. ...sean menos las devociones, se hagan con espíritu sosegado, humilde, atento y para lo cual ayudará la prévia reflexion de que fuera acaso mejor no hacerlas que hacerlas mal. Es Dios el fin último de nuestros devotos obsequios, es la misma perfeccion y pues póngase toda la mente y todo el corazon en ellos, para que no desdiga la oferta de ía Majestad á quien se hace. De tres maneras podemos sacar de nuestras devociones fruto contra la pasion ya dirigiéndolas al Señor, para impetrar por este medio robusta gracia con que pelear hasta vencerla; ya ofreciéndolas en satisfaccion de los defectos cometidos; ya sacando de ellas mismas propósitos eficaces de no tornar á cometerlos. De no practicar con este espíritu las devociones nace que muchos no adelantan un paso mas hoy que ayer, este año que el pasado en el camino de la perfeccion cristiana. Hállanse personas todo el dia royendo altares, sin rastro de mortificacion. Si las dejan con sus plegarias, muy satisfechas; pero tóquenlas un poquito en lo vivo, y luego saltan como víboras impacientes ó al aviso ó á la correccion que las humilla. ADVERTENCIA. Porque quien está en pecado mortal es enemigo de Dios, importa mucho dar principio con el acto de contricion á todas las devociones, para que sean aceptas y agradables á su Majestad. Señálese hora para hacerlas, y no se dejen de propósito para cuando las potencias están fatigadas con los negocios temporales, ni para la ca ma, que fuera exponerlas á )a flojedad. al sueño y á la irreverencia. CAPÍTULO II. Gemidos del corazon...