Sabroso testimonio autobiográfico en el que Tusquets rememora su amistad con el pintor surrealista y los rituales festivos de la 'gauche divine' en la burbujeante Barcelona de los años 60 y 70.
A veces cuando no sé que soy. Si mi realidad es distorsionada o es hiper real, y pienso en todos esos personajes surrealistas que movieron lo que sea que hayan movido al mundo. Dali no es la excepción el nació y murió surrealista. No es de mis artistas favoritos pero sí que me sorprendió aún más.