En una tienda de Londres, Fernando compra un maletín que perteneció a un arqueólogo español. Pero este maletín no es uno de los trastos viejos que Fernando acostumbra a acumular, sino que, entre otros "souvenirs", contiene el diario del propio arqueólogo, donde se cuentan detalles de una expedición a Egipto realizada en 1935. De vuelta en Madrid, Fernando y sus amigos comenzarán a investigar qué le ocurrió al dueño del maletín, y así se encuentran casi sin querer con aristócratas, anticuarios y algún que otro trepa.
Está bueno para leer de corrido. Es entretenido, y tiene buen ritmo, la trama no es obvia, tiene toques estrafalarios y le pone mucha onda al humor, a veces con buenos resultados, a veces no tanto. No es un libro para la posteridad pero deja un recuerdo simpático. Por lo histórico en que se apoya la trama, aplaudo una muy buena investigación, y me gustó que al final te cuenta cuales son los personajes inventados y cuales reales. Pulgares arriba.