Christian Schünemann, geboren 1968 in Bremen, studierte Slawistik in Berlin und Sankt Petersburg, arbeitete in Moskau und Bosnien-Herzegowina und absolvierte die Evangelische Journalistenschule in Berlin. Beim Internationalen Wettbewerb junger Autoren, dem Open Mike 2002, wurde ein Auszug aus dem Roman ›Der Frisör‹ preisgekrönt. ›Daily Soap‹ ist der vierte Fall des Frisörs. Christian Schünemann lebt in Berlin.
Peluquero de lujo, convertido en investigador del asesinato de una clienta. El punto de partida es original. Tomas nos explica, narrando en primera persona, su vida actual y pasada, y los motivos que le llevan a la investigación. La trama está bien desarrollada, así como los personajes que acompañan a Tomas: su rica familia suiza (madre y hermana); su novio ruso marchante de arte; su ayudante para los tintes, que cree firmemente en los horóscopos; las clientas que trabajaban con la muerta... Aunque tengo que ponerle un par de pegas: por una parte, un exceso de referencias a bares, restaurantes, tiendas, hoteles... de lujo; y por otra, también un exceso de personajes superfluos. Pese a todo, amena y fácil de leer.
Novela negra con buena presentación del personaje Tomas Prinz, el caso del asesinato de la redactora de la revista Vamp es muy bueno en sus inicios, sin embargo la novela va a menos hacia las tres cuartas partes y hasta el desenlace. Quizá merezca una oportunidad esta serie del peluquero.
Pues me ha dejado un poco frío y les diré porque. Porque me gusta que los detectives de las novelas que leo tengan que ver con el resultado final del caso. Odio los relatos ne los que el detective aficionado solo sirve para hacernos una idea del modo de vida de las victimas del mismo. y aunque el personaje de Thomas es entretenido, divertido y bien construido a l fiunal acba conviertiendose en deective florero pues el caso se desenrrolla sin neesidad de que él haga nada. por lo demás lo unico nuevo sobre la mesa es la profesion de peluquero del investigador. ni el argumento es demasiado original, ni e general nos hace despertarnos ningun tipo desentimiento. le falta alma y garra. leere el segundo tomo para ver si mejora el tipo de investigaión. Pero ni una oportunidad más.
El peluquero, por supuesto, es gay. Se llama Tomas y es lo más en Munich. Una de sus clientas muere asesinada el día siguiente de haberle cortado el pelo y Tomas decide investigar. Pero es un tipo insulso, la historia es insulsa y deslavazada, mezclada con técnicas para cortar o teñir el pelo y alguna otra cosa de escaso interés. La verdad es que he acabado de leerlo porque era un libro corto, aunque se me haya hecho largo. Tengo claro que, para mí, no habrá un segundo caso del peluquero. Demasiado por leer para andar perdiendo el tiempo.
No me ha gustado nada. Al principio parece novedoso por la profesión del protagonista pero pronto el libro se pierde en divagaciones sobre peinados y en contarnos la vida de este tipo que no interesa nada, lo interesante es el asesinato. Muy mal. Los personajes son estúpidos, la trama predecible, hay saltos temporales absurdos y nadie investiga nada, al final el peluquero se encuentra con la solución al caso por casualidad. No seguiré con la saga, me ha aburrido.