Resultado de una larga serie de entrevistas a Sandra Ávila, La Reina del Pacífico, este libro contiene el primer testimonio sobre lo que significa nacer, crecer y vivir dentro de la mafia del narcotráfico. Esta mujer-mito le platica a Julio Scherer su historia, en la cual se manifiesta directamente, con todas sus contradicciones, temores y arrebatos. Su voz, ante el periodista y la opinión pública, retumba poderosa, aunque por momentos se exprese a la defensiva, lacónica y desalentada. Gracias al enorme oficio narrativo de quien es considerado el mejor periodista de México, Sandra Ávila nos presenta las entrañas de ese mundo gobernado por la muerte, pero también habla de su intimidad. “Y en lucha por mostrarse dueña de sí misma” —como escribe Scherer—, resulta contundente: “Me he emborrachado con la vida y he padecido crudas de las que me he levantado. Ahora tropiezo con los muros de mi celda entre la depresión y el ánimo, medio muerta y medio viva, caída y vuelta a levantar...”
Estoy tratando de leer más crónicas y más libros de no-ficción, sobre todo si atañen a lo que sucede o ha sucedido en años recientes en el país. Este fue uno de los primeros que pensé para eso, hace unos años estuvo bastante sonado. A La Reina del Pacífico la han pintado como una villana de serie de televisión gringa: una mafiosa glamurosa y peligrosa, una femme fatale de los narcos. Hasta se supone que "La reina del sur" toma inspiración de ella (eso lo decían desde mucho antes de sus telenovelas). El libro fue muy diferente a lo que esperaba. Es una entrevista con Sandra Ávila Beltrán, quien jura y perjura que nunca fue la gran matona que el gobierno de Calderón dijo que fue. Schreder no da muchas razones para creerle o no creerle, en vez de eso sólo nos muestra lo que dice y lo que recuerda de su vida. Y eso es muy interesante. Ávila Beltrán creció en el ambiente del narco, independientemente del puesto que llegara o no ocupar en ese mundo, y empieza a explicar como funciona y como entraba y salía de sus círculos. Siempre es muy difícil recordar que estas cosas que realmente están sucediendo o que han sucedido o seguirán sucediendo. Y Ávila Beltrán es una persona muy interesante y la actitud entre orgullosa y llena de remordimientos que toma ante las cosas es digna de toda una historia. Más que pintar a una grande villana o ver qué verdad hay debajo de su fama, creo que este libro es muy bueno para empezar a aprender de como funcionan las sociedades del narco y las familias con influencia ahí. Lo recomiendo a todo aquel interesado.