Un recorrido a través de la música que mejor define la esencia de lo peruano a partir de la década del setenta del siglo XX.
Un gran río de vida, sangre y melodías es la chicha, aquí partimos de una palabra que es conflictiva, pero que puede reunir todas las afluentes de la música tropical peruana, ya sea la cumbia costeña y amazónica, la chicha del Cuzco y Huancayo, la música carretera, la chacalonera, la canera, la cumbia norteña y la technocumbia. Así como en los años 70, desde Nueva York, se optó por el termino salsa para agrupar y comercializar a las músicas del caribe, desde Lima creo que podemos afirmar que la chicha es la que está conquistando el mundo, no la cumbia peruana, sino la chicha. Libro a full color que recorre el sinuoso y sabroso camino de un género antes proscrito y hoy inscrito en todos los estamentos de la sociedad peruana.
Un libro que nos habla de la “chicha”, este genero musical (y también cultura) que mezcla muchos ritmos para obtener un sonido tropical deleitable. Narra de forma cronológica como aparecieron los distintos estilos y grupos musicales. Personalmente descubrí varias canciones increíbles y también historias que no conocía sobre los principales representantes de este género.
Siempre he dicho que soy más de literatura (novelas, relatos, cuentos, etc.), pero siempre encuentro uno que otro libro de no ficción que termina encantándome y me alegra decir que en esta oportunidad la experiencia fue realmente placentera.
La música no es un tema que yo investigue por placer o por motivos académicos, por lo que empecé este libro con 0 expectativas. Esperaba apreciar más la forma en la que el autor explicaba el tema y como lo desarrollaba. En ambos casos (la explicación y el desarrollo) quede muy satisfecho ya que no se sintió como un ensayo rígido o netamente académico, sino mas bien como un viaje placentero.
Pude percibir en cada párrafo el aprecio del autor por la música tropical peruana y su intención de dar a conocer su evolución; a través de las muchas anécdotas que hay en el libro sentí un espectador más de esos episodios que han marcado la evolución de este género musical.
Algo que también debo resaltar son las imágenes de conciertos, discos, afiches, etc. que acompañan a cada capítulo y permiten una experiencia más cercana con el tema musical. Esto de ninguna forma, creo yo, le resta contenido al libro; todo lo contrario, permite un acercamiento más profundo y permite un mayor análisis.
Finalmente, me despido citando al mismo autor:
"La chicha es un fermento. Es el hervor de nuestras culturas. Un yawar mayu, un Inkarri. El lugar donde todo se encuentra, se mezcla, se amalgama."
“Sin pelos en la lengua, y con el corazón en el pecho, Chacalón era la voz de una orgullosa y nueva clase social y a la vez su sonido era en del nacimiento de un nuevo Perú donde las jerarquías se invertían y donde eran los zorros de arriba, es decir los serranos, quienes ponían a bailar a los zorros de abajo, es decir a los costeños, y hacía gozar a ambas naciones que el ilustrado José María Arguedas veía separadas, pero que el iluminado y profético Chacalón y su música supieron acoplar, confundir, reunir.”