Editorial ShemphysLas adicciones son un grave problema personal y social. Su cara oculta representa una defensa contra intensos sentimientos de desvalimiento.La defensa consistiría en desarrollar una sensación de poder interno, obtenida a través del control de los propios estados afectivos. Se trata de una restitución del narcisismo de la persona, uno de cuyos componentes esenciales es el control de los estados internosEl adicto se debate entre sentimientos de impotencia, vulnerabilidad, desasosiego; y la búsqueda de su compensación por medio de actos omnipotentes de poder y control imaginario similar a las defensas maníacas. La adicción es la respuesta a la crisis narcisista que ha sufrido el adicto, buscando en el mundo de la fantasía lo que no puede proporcionarle la realidad.Solo el psicoanálisis dispone de la metodología hermenéutica analógica adecuada para adentrarse en la interpretación personalizada de las fantasías que sustentan la adicción.