Cuando uno lee el antiguo testamento, le surgen muchas dudas, aunque las siguientes dos diría que son las más considerables:
1) ¿Por qué Dios parece tan cruel?
2) ¿Dónde está Satanás?
Cuando uno empieza a leer el nuevo testamento, ve el inmenso amor de Dios y el autor del mal, que es Satanás, y uno se preguntará: ¿será que Dios cambió? La respuesta es NO. Dios no cambió, sino que:
1) El crecimiento es progresivo.
2) La luz revelada es progresiva.
3) El Señor debía llevar a Israel con paciencia hacia el estándar que El requiere.
4) La ausencia de Satanás fue necesaria para evitar mayores problemas.
Una vez que el pueblo de Israel fue creciendo en conocimiento, la luz se iba aclarando más y más hasta que llegó a la cruz de Cristo.
Para todo el que con sinceridad quiera abundar en estos maravillosos detalles y la forma majestuosa en la que Dios trató al pueblo de Israel en sus inicios y por qué, ¡les recomiendo este libro! Les ayudará a obtener una mayor comprensión en el inmenso amor de Dios.