Hoy hay esclavos como ayer. Antiguamente eran cadenas, grilletes, barrotes de hierro en las mazmorras y en las carceles. Hoy son modas, ideologias, doctrinas, convencionalismos sociales, snobismos, necesidades de confort creadas por la sociedad de consumo, las ataduras con que el hombre se esclaviza. Las esclavitudes modernas adoptan formas y nombres elegantes y de moda. Pero esclavitudes al fin. No hay felicidad humana sin libertad interior.