Después de la aclamada Macarras interseculares. Una historia de Madrid a través de sus mitos callejeros, Iñaki Domínguez nos ofrece una mirada canalla al macarrismo patrio desde los años sesenta a los dos mil, profundizando en sus diversas modalidades peninsulares, desde los famosos quinquis de Barcelona que fueron inmortalizados en el cine hasta los macarras bilbaínos, pasando por la Ruta del Bakalao del Levante, las Tres Mil Viviendas de Sevilla o los raperos del sur de Madrid. Construido sobre los relatos de los propios protagonistas, Domínguez ofrece un retrato descarnado de una marginalidad viva, creativa, delincuencial, canalla y, sobre todo, superviviente. Una estampa inmisericorde de los márgenes de la sociedad biempensante.
Es licenciado en Filosofía y doctor en Antropología Cultural. Al margen de su carrera académica, su historia personal se entrecruza a todo paso con el moderneo. En los noventa funda el colectivo malasañero ‘Esquiadores de los Setenta’, vinculado al exceso de la noche madrileña. Luego pasa a formar parte de la segunda ola de la ‘fiesta antigua’ en discotecas como Nature, Long Play, Deep o la Rave del Goa. Por entonces se dedica al graffitti, para luego grabar y tocar música funk como ‘Elipse Superstar’. Tras finalizar su formación intelectual decide sintetizar su experiencia de primera mano con sus conocimientos teóricos para analizar el moderneo desde una perspectiva autorizada.
Empecé el libro con mucha curiosidad tras haber leido Macarras Interseculares. Sin embargo, a medida que avanza la lectura se me ha hecho un poco repetitivo: pandillas, violencia, drogas... Si te interesa el cultura macarra, es un must aunque a titulo personal prefiero Macarras Interseculares, tanto por su contenido como por la organización del manuscrito.
Narración oral del macarrismo cañí a través del tiempo y el espacio, resultando entretenido y de interés particular para aquellos que conocimos la vida del extrarradio y sus peculiares habitantes. Recomendado para aficionados al revival quinqui y/o supervivientes del descampado.
Segunda parte no oficial de Macarras interseculares, Esta vez abordamos temas macarrónicos como los bakalas, los porteros de las discotecas, las tres mil viviendas de Sevilla, el cine quinqui (El Vaquilla, Torete), los raperos, Galicia... Siempre entretenido aunque a veces parece que estás leyendo la sección de sucesos de cualquier periódico. Con tanto testimonio se corre el riesgo de acabar perdiendo un poco el hilo. Lectura ideal para despertar al quinqui que fuimos todos en los ochenta. 7,5/10