Muéstrame tu rostro se dirige a los que quieren iniciarse o recuperar la experiencia de Dios como a aquellos otros que anhelan avanzar en su misterio insondable. Desvela todo el itinerario hacia El, desde los primeros pasos hasta las últimas profundidades de la contemplación. Aborda y analiza las etapas y dificultades que surgen en este dispersión y concentración; el silencio de Dios y la certeza de la fe; las pruebas purificadoras; la devoción y la aridez; las distracciones, la sequedad y la consolación; el silencio interior y los medios para conseguirlo. Está escrito con un estilo directo y vivo, con claridad y profundidad, con inspiración bíblica y existencial.
Leí una copia de la primera edición durante mi adolescencia -aún conservo esa copia. Le leí durante el verano del 87 y el 88 y me impactó bastante. Es un libro que requiere practicar lo leído. Inmediatamente me convertí en un seguidor de las obras de Ignacio Larrañaga. Con sus libros me impulsó a buscar algo que nunca había podido encontrar dentro de la religión católica: una espiritualidad mística. Si pudiera darle diez estrellas, se las diera sin duda alguna.
Un gran libro no solo para aquellos que desean aprender nuevas maneras de orar, sino para los que desean aprender a manejar las situaciones de la vida con mayor serenidad, paz y fortaleza. No hay doctrinas, sino que desea ayudar al lector a ser más feliz y a tener una experiencia de Dios.
Es un libro para leer despacio y profundizar. No es solo para encontrarte con Dios. Es una guía para encontrarte contigo mismo, aceptarte y sanar.
Es un encuentro con Jesús, con su sentimiento, su amor al Padre, su obediencia, excepcional, maravilloso, imposible no disfrutar esta lectura como nos la presenta el P. Ignacio Larrañaga. Y al mismo tiempo reflexionar sobre nuestro viaje por esta vida, hermoso.❤️
Me lo regaló mi párroco antes de ir al cielo. Ya no lo iba a necesitar, pienso que vió el mejor el camino después de este libro y que por eso me lo dió. Y fue acertado.