La esposa del Dr. Thorne , Manuelita Sáenz , hija de una acaudalada familia de españoles en el Quito (Ecuador) colonial, es un personaje libérrimo, sensual, que empieza su biografía erótica a los quince años con un oficial español. A partir de entonces, su vida va a convertirse en una aventurosa odisea amorosa, pues se permite vivir todas las situaciones pensables del amor y del sexo. Defensora de la libertad en todos sus aspectos, se adhiere a la causa de la liberación de los países andinos de la corona española y a la causa de la liberación de la mujer. Famosa ya por sus hazañas amorosas, por sus ideas avanzadas y hasta por su participación activa, con el grado de capitán, el la célebre batalla de Ayacucho, sólo le faltaba para saltar a la leyenda el convertirse en la amante permanente, aunque no por ello fiel, del gran libertador Simón Bolívar , con quien mantuvo una relación abierta, en la que la sucesión de amantes, por uno y por otro lado, fue siempre continua. Entre otras relaciones destacables aquí ―como la que mantuvo con un medio hermano suyo―, citemos la que vivió con otra mujer importante en la épica americana, Rosita Campuzano , amante a su vez de otro gran libertador, San Martín , quien también compartió con Rosita los favores de Manuelita, o «La adorable loca» . Además de introducirnos en los recónditos y humedecedores secretos de alcobas hasta ahora inaccesibles y de permitirnos tomar parte en los devaneos eróticos de tan insignes personajes, Denzil Romero , gracias a una imaginación bien surtida y sostenida por comprobados conocimientos de la historia grande de América, nos sitúa en una época, en unos lugares y en medio de unos acontecimientos que no hacen sino enriquecer aún más la lectura lúdica de estas páginas. El jurado, en la X convocatoria del Premio la sonrisa vertical , premió por mayoría La esposa del Dr. Thorne en la que reconoció la obra de un escritor en pleno dominio de su estilo, de sus conocimientos y de sus fantasías.
Denzil Romero is considered one of the foremost writers of historical novels in the context of Venezuelan literature. His point of view of the reconstruction of historical fact obeys its own laws of narrative fiction.
Es divertidísima. Muestra una parte muy libertina y pervertida de la sociedad Quiteña que le tocó a Manuelita y sin embargo, todavía tan mojigata y chimosa. Me imagino que más de una cosa salió de la imaginación del autor, pero lo que no se puede negar es que Manuelita era un ser muy libre, mejor dicho, libérrima.
Divertido e históricamente imposible de corrobar la mayoría de las cosas (sexuales) que suceden en la historia de Manuela Sáenz. No fue mi libro favorito, pero se lee rápido y si se busca novelas eróticas latinoamericanas que estén ambientadas en la época independentista, esta es.
"La esposa del doctor Thorne" es una novela corta, sobre Manuelita Saenz, publicada en 1988 por la editorial Tusquets que la dio como ganadora del certamen que premia a la mejor novela erótica bajo la colección de “La sonrisa vertical”.
Un narrador omnisciente, con mezcla de erotismo y humor, repasa la vida de Manuelita, hija de una rica familia de españoles en el Quito colonial, un personaje libérrimo, sensual, que empieza su biografía erótica a los 15 años con un oficial español.
En La esposa del doctor Thorne, si bien es cierto se evidencia la documentación frente a algunos hechos históricos, hay algunos otros que prescinden de cualquier fuente fidedigna y es muy probable que no hubieran ocurrido.
El momento de tensión que generó la publicación de la novela en Ecuador, posibilitó, que Denzil Romero lograra mayor reconocimiento. Sin dejar de lado que el escándalo que suscitó la novela, reavivó el interés por la figura de Manuela Sáenz.
La novela Esposa de Dr. Thorne confirma a Denzil Romero como un narrador capaz de tensar historia y subjetividad con una prosa limpia y de respiración larga. El mérito mayor del libro está en desplazar el centro de gravedad hacia la mirada de la esposa, no como figura subsidiaria, sino como conciencia crítica que desarma el prestigio del médico y expone el andamiaje emocional de una época. Romero trabaja con silencios, con gestos mínimos y con una ironía de baja frecuencia que evita el panfleto y prefiere la insinuación: así, lo íntimo se vuelve territorio de debate sobre poder, clase y deseo. La economía verbal, sin retórica, se combina con imágenes precisas que fijan atmósferas y sostienen la tensión narrativa sin sacrificar densidad. Hay equilibrio entre el pulso de la anécdota y la reflexión: el relato avanza con seguridad, pero deja espacio a la resonancia moral de los hechos. Si algo distingue a esta obra dentro de la narrativa venezolana es su manera de reescribir la historia desde un costado doméstico, sin perder alcance universal. Se lee como una elegía contenida y, a la vez, como una impugnación serena de los relatos oficiales, recordándonos que ninguna biografía, ni siquiera la del “doctor”, resiste el examen de la vida interior cuando una voz, por fin, reclama su lugar.
Manuelita Sáenz, hija ilegítima de un acaudalado español en el Quito (Ecuador) colonial. Fue una mujer que puso como su valor principal la libertad. Mujer muy sensual que desata amor y odio entre las personas que la conocían. Rebelde por naturaleza, amaba cabalgar igual que los varones, a horcajadas y no de costado como las mujeres de la época. Esta versión retrata muchos pasajes de sexo, algunos eróticos y otros, para mi gusto innecesarios. Me queda la inquietud de seguir investigando sobre esta mujer, muchos de los detalles aquí vertidos dudo de su veracidad, al menos por otras versiones que he visto. Amante y seguidora de Simón Bolivar a quien amó y siguió con locura. Amiga y amante (según el autor) de Rosita Campuzano amante a su vez del General San Martín. Novela muy corta para la extensa vida de aventuras e historias de este personaje tan particular.
Denzil Romero, uno de mis autores venezolanos favoritos, escribió a finales de los ochenta esta (breve) novela erótica acerca de la ecuatoriana Manuela Sáenz, amante de Simón Bolívar y un personaje alrededor del cual se ha tejido toda una leyenda romántica unida por supuesto a la figura histórica del Libertador. La novela de Romero, eso sí, es muy poco fiel a la historia real; por el contrario es pura ficción que le sirve a su autor como excusa perfecta para escribir una sátira pornográfica, explícita y exagerada acerca del puritanismo y la represión de la América de principios del siglo XIX. Lo hace además con una gruesa capa de humor ya que varios pasajes dejan claro que esta no es una novela que se deba tomar en serio. En todo caso, sigue siendo una de las mejores obras que fueron premiadas con el ya difunto premio La Sonrisa Vertical, y pese a que Romero tiene muchas novelas mejores, esta no deja de ser una que vale la pena. Lo único que no me gustó fue ese final tan abrupto que tiene, hasta el punto de que por un momento me hizo dudar si a mi edición no le faltaban páginas.
Hay que ver la cantidad de escenas eróticas que este libro ofrece. Para una pre adolescente con las hormonas al tope como era yo cuando lo leí, hay episodios y descripciones que se quedan grabados para siempre. La que más recuerdo es la visita de los dos primos a la casa de Manuelita. Hay que ver lo que una imaginación hiperactiva puede hacer...