Algunos de estos ensayos breves me parecieron excelentes . Por ejemplo, los de Gerard Martín, “traducir a García Márquez” y Martha Canfield, “El patriarca de García Márquez.” Algunos son críticas acertadas como las de Hernando Valencia Goelkel sobre El general en su laberinto y la de Anthony Burguess acerca de Memoria de mis puras tristes. Muy interesantes e iluminantes. Lo que si no es muy buena es la edición misma, que tiene errores de estilo y de impresión, además de inconsistencias. Así y todo, definitivamente vale leer estos ensayos disímiles y variados; provenientes de colombianos, latinoamericanos, europeos y estadounidenses.