Ésta es la historia de Abul Qasim, el médico personal del califa Abderrahmán III y, probablemente, el cirujano español más notable de todos los tiempos. Hace diez siglos, este genio andalusí, gracias a su intuición y apoyándose en revolucionarias técnicas inventadas por él —que han llegado hasta nuestros días—, ya operaba con éxito cataratas, hernias y bocios; hacía traqueotomías, trepanaciones, amputaciones e, incluso, intervenía cólicos misereres. Antonio Cavanillas de Blas, cirujano él mismo, nos traslada con inigualable maestría a la mágica Córdoba del siglo X, la ciudad más populosa de Occidente, en la que se reunía todo el saber de su tiempo. Y nos lleva a contemplar, a vivir casi, las intervenciones de Abul Qasim, así como las aventuras del harén, el aroma del zoco, el esplendor califal o el largo viaje a Bagdad en busca de conocimiento.
Respecto a la forma en la que está escrito el libro, sin más, aprovecha el diálogo para contarnos fragmentos de la wikipedia, un clásico. Ahora bien… ya la parte histórica de la novela… Abulcasis era un genio, la seda para sutura (se sigue usando) la sutura reabsorbible, el fórceps… Pero no hay necesidad de inventar que operaba peritonitis o hacia traqueotomias, aunque quede bien en escena
A ratos un poco pesado pero en general un muy buen libro. Una diferencia tremenda en cuanto a otras novelas sobre el mismo tema es que aquí el protagonista es rico y eso le facilita enormemente el logro de sus propósitos y anhelos, sin desmerecer esa pasión por aprender y mejorar que demuestra durante toda su vida.