Impactado: la primera vez que leí el libro no había escrito una reseña. ¿Por qué no hice eso? Quiero pensar que fue porque no sabía qué decir, me había gustado mucho, es uno de mis libros favoritos. Ahora volví porque no sé donde leí que alguien leía sus libros favoritos una vez al año. Yo volví al libro porque tiene algo mío allá adentro, no sé qué. Me gusta muchísimo su escritura, me parece maravillosa. Su atmósfera, el juego entre lo que se dice y lo que no, esos franceses, Valparaíso, Nueva York. Las líneas, la mera conjunción de palabras. Las descripciones de la nieve que es algo de lo que me gustaría escribir. Casi no importa de lo que trata, el libro dice: una historia sobre los bordes, una historia sobre los finales, una historia sobre los pronósticos. Es, te prometo, su escritura. Cierta delicadeza. Es un libro que envidio mucho, que no puedo explicar y reseñar bien, que ojalá fuera privado, que ojalá yo hubiera escrito. Un libro que, por cierto, ya no existe (como el pasado), porque Juan José cambió y no existe como tal. Las olas, casi una metáfora de su identidad.