Queda un sensación de inmensidad y de eternidad de la naturaleza tras leer Sobre un sauce, la tarde. Pero también queda la idea de que el hombre es intemporal, de paso entre el pasado y el futuro. Te ves atrapado por ese paisaje de melancolía y belleza.
Empecé el libro a sabiendas de la dificultad de descifrar los códigos de ese mundo poético tan lejano al nuestro, pero el libro posee unas breves pero exactas notas del editor que abren de par en par el contenido de toda esa fascinante imaginería.