Gustavo Martín Garzo tiene la cualidad de crear en sus novelas un mundo real y a la vez casi de cuento. Reconocemos los lugares, las emociones, pero siempre hay sobre ellas una luz especial, una sensualidad que nos lleva a los colores, los sonidos, las texturas de una manera diferente.
Para los protagonistas de la novela, su tiempo se paró en la adolescencia. A partir de ese momento dejan de vivir para revivir una y otra vez esos días; incluso cuando los dos personajes se encuentran treinta años después, no paran de hablar de aquella época y de lo que significó para ellos. ¿Vivimos siempre en la adolescencia? ¿Somos iguales a los de entonces?
Como en otras novelas del mismo autor, las mujeres son consideradas casi como seres mágicos, a los que no se llega a entender del todo.
Algunas citas:
"Es extraño, la gente a la que une el amor". (página 114)
"ES extraño que una persona aparezca en tu vida y lo cambie todo. Alguien del que no sabías nada, del que habías prescindido sin mayores problemas hasta ese momento, y que sin embargo se apodera de ti, consiguiendo que a partir de entonces nada tenga sentido lejos de él. Como si fuera tu mitad perdida". (página 140).
"El deseo no moría jamás" (página151)
"Todo esto te puede parecer una locura, pero era literalmente así. No sé por qué nuestra mente hace estas cosas. Se vuelve contra nosotros. Dicen que el hambre puede llevarte a devorar tu propio corazón. Y eso era lo que me pasaba a mí con mi pensamiento, que devoraba mi vida entera". (página 190).